Vamos a terminar nuestra serie dedicada al sur de Francia visitando Pau, una ciudad que durante un tiempo fue la capital de un reino de origen medieval, el Reino de Navarra.
Los orígenes del antiguo Reino de Navarra datan del siglo IX con la fundación del Reino de Pamplona. Durante siglos su extensión fue variando pero terminó estabilizándose en dos territorios que fueron llamados Baja Navarra, el lado francés, y Alta Navarra, el lado español al sur de los Pirineos. En el siglo XVI Fernando el Católico conquistó el lado español para la Corona de Castilla lo que provocó que los reyes navarros se exiliaran a Baja Navarra y establecieran allí una nueva capital y el gobierno. El lugar elegido fue Pau.
El Reino de Navarra Sancho VII el Fuerte (1194-1234)
Fuente Wikimedia Commons
La conquista no fue total. Baja Navarra fue desestimada por la Corona de Castilla y siguió independiente. En 1589 el rey navarro Enrique de Borbón ascendió al trono de Francia con lo que el reino se incorporó a la Corona Francesa. Su historia de independencia termina durante la Revolución Francesa cuando es abolido como reino.
Estamos en Pau, al norte de los Pirineos, a unos 100 kilómetros del Océano Atlántico y a sólo 50 del borde con España. Esta ciudad fue fundada en algún momento del siglo XI para controlar el paso sobre el río Gave de Pau. Años más tarde el Vizconde de Béarn estableció su residencia aquí y la nombró capital de Béarn en 1464. Tras la coronación de Enrique como rey de Francia la ciudad se vio envuelta en continuos conflictos comenzando una lenta y larga decadencia. En 1790 es declarada capital del Departamento de Bajos Pirineos, actual Pirineos Atlánticos. En 1808 Napoleón Bonaparte pasó por Pau y se lamentó de su aspecto. Comienzan entonces una serie de intervenciones urbanísticas con objeto de dar lustre a la ciudad. Durante el siglo XIX Napoleón III continuó con la obra de su tío. El plan surtió efecto y Pau creció gracias al turismo internacional, sobre todo inglés. Hoy en día Pau vive del turismo, la agricultura y sobre todo de la industria del gas gracias a un importante yacimiento encontrado en la localidad vecina de Lacq.