Comodidades

El jueves se me acabó el chollo de tener un coche en exclusiva, es algo que tarde o temprano iba a pasar ya que la política de empresa dicta que un coche por cada dos ingenieros, sólo que hasta ahora he tenido suerte. Afortunadamente mi compañero es buena persona y creo que no habrá problemas para disponer del coche durante los fines de semana que es lo que más me interesa.

Por otro lado, Ben (recordáis la primera juerga en Londres) me ha regalado su antigua televisión. Me la ha traído desde Swansea hasta Southampton. La verdad es que ha sido un detallazo. Se trata de una tele Panasonic de tubo de 28”. Vamos suficiente para ver como Alonso gana este domingo el Gran Premio de China. Como anécdota curiosa os cuento que aquí hay que pagar un impuesto por cada tele que se posea. Esta, por supuesto, es “pirata”.

En fin, que aun no tengo mesa ni sillas pero al menos puedo comer encima de la televisión.