Noches especiales

El viernes nos juntamos para celebrar la Christmas Party (Cena de Navidad). El lugar elegido por Christine (una especie de madre para todos los que trabajamos en Marchwood) fue The Thai Café, ese restaurante Thai del que tanto he hablado en anteriores artículos. La sorpresa fue ver un Campo Viejo en la mesa. La comida y el ambiente, con discursos incluidos, fueron perfectos. En la sobremesa todo el mundo se soltó un poco y pudimos hablar incluso con aquellos que a menudo se muestran más reservados en la obra. Lo que pasó después entra en el mundo de lo etéreo…



El sábado decidí organizar una pequeña fiesta de despedida en casa. Música, comida, cervezas y de postre el Barcelona-Real Madrid en un pub cercano para el que quisiera seguir el partido. Por casa pasaron la “Armada Invencible” que fue derrotada por el Capitán Nelson el 21 de octubre de 1805, Justyna, Jade y, más tarde, Ben. Los alemanes estaban muertos después de los excesos del día anterior.


Jade



Un buen kalimotxo, nunca puede faltar


Y el vino perfecto para prepararlo tampoco (“Gran Reserva” de 2008)

La cosa se desarrolló entre tortillas de patata, charlas y muchísimas risas. A eso de las ocho y media, la Armada se dirigió al Grapes (“Sopelana”) a contemplar el espectáculo que supone un partido de tantísima calidad. Jade, Ben y yo nos incorporamos al circo media hora más tarde. Os aseguro que para cuando llegamos sólo faltaba Ángel Cristo. Inigualable.


Cuando terminó la "función de las cinco" tuvimos que separarnos por cuestiones de guión. Unos se fueron al norte y yo me quedé con los ingleses en el sur donde hacía más calorcito. Y así acabamos la noche, a eso de las 4 y media de la mañana en el último local que quedaba abierto a esas horas, FYEO (?).