Fotografías del viernes (9): Southampton

Este es mi homenaje a la que ha sido mi casa estos últimos 18 meses.

This is my homage to the city where I have lived for the last 18 months.

Titanic Memorial


Canute Road from Platform Road

Adiós Inglaterra, adiós

Después de año y medio toca abrir la maleta y guardar todo aquello que hemos vivido. Estos días la voy llenando poco a poco y veo que no todo me va a caber. Es tiempo de mirar adelante y abrir otra puerta. Marchwood CCGT, la obra que nos trajo a Southampton, esta prácticamente terminada. El peso de la documentación ha alcanzado al del hierro. Los que trabajan en el negocio del metal saben de lo que hablo. Naturalmente al hacer el balance de mi estancia podría hablar del trabajo pero los que me conocen saben que nunca ha sido mi principal tema de conversación. Este proyecto ha sido una gran experiencia profesional pero nada comparado con las cosas al margen del día a día.

Marchwood CCGT

Mirando hacia atrás recuerdo la primera vez que fui a Londres. Te das cuenta de que estas allí cuando ves el Big Ben llegando a Waterloo Station. Es una sensación muy especial. Todos sabemos como es pero cuando lo tienes delante de tus narices... Lo mismo ocurre con otros lugares emblemáticos como Buckingham Palace o los carteles luminosos de Picadilly Circus.

Big Ben

Picadilly Circus

Fotografías del viernes (8): Arte Callejero

Una muestra de arte callejero.

Calle del Doctor Ferrán (Sestao)

St. Mary's (Southampton)

Temple Bar

La zona de ocio más interesante de Dublín es su casco viejo, Temple Bar. Si bien no queda casi nada de sus orígenes vikingos y medievales aún conserva la estructura original, es decir, estrechas calles empedradas y algunos nombres curiosos como Fishamble Street (calle del pescado, del siglo X es la más antigua de la ciudad) o Winetavern Street (calle de las tavernas de vino, siglo XIV) que delatan parte de su historia. Temple Bar, tras una larga decadencia, fue transformado en un gran centro cultural. Es aquí donde se concentra el mayor movimiento de la ciudad. Entre otras muchas actividades cada fin de semana se montan tres mercados callejeros: de libros, de ropa y uno de comida y productos orgánicos.

Esquina de Rory Gallagher


¿Una manzana?

Dublín II

Seguimos con nuestro interesante paseo por Dublín con más historia.

Tras la conquista de los anglo-normandos las desventuras de Irlanda no terminaron ahí. El sufrimiento continuó hasta bien entrado el siglo XX. Tras muchos años de conspiraciones llegamos al año 1801 en el que se aprobó la Ley de la Unión. Este documento creó el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda que finiquitó el parlamento irlandés cuyos miembros tuvieron que trasladarse a Londres. Este nuevo status forzoso generó numerosos conflictos hasta que en 1916 se inició la sublevación contra el imperio británico. Conocida como la Easter Rising (Levantamiento de Pascua), la falta de medios la condenó desde el mismo inicio al fracaso. Las tropas británicas de Dublín aplastaron la insurrección y tras una semana de combates el centro de la ciudad se encontraba en ruinas. Son famosas las imágenes de los cañonazos contra la Oficina General de Correos, donde se encontraban los rebeldes, en plena O´Connell Street. (la “Gran Vía”).


General Post Office junto al monumento dedicado al nuevo milenio en Dublín

Finalmente los rebeldes se rindieron y los cabecillas fueron encarcelados en Kilmainham Gaol pero la cosa no terminó aquí. Pocos días después de la sublevación la justicia británica comenzó una serie de ejecuciones que convirtió a los rebeldes en héroes nacionales. Un par de cruces en el patio marcan los lugares de los fusilamientos.

Kilmainham Gaol

Dublín I

A mediados del siglo IX Europa se encontraba sumida en una profunda crisis política, social y religiosa. Los vikingos vieron una oportunidad de expansión en aquel imperio decadente. En las sucesivas invasiones Irlanda también se llevó su parte. En el año 837 una escuadra vikinga procedente de Noruega llegó al estuario del río Liffey y decidieron montar un campamento para pasar el invierno en lugar de volverse a casa donde debía de hacer mucho frío. A partir del 841 aquel asentamiento temporal se convirtió en la primera poblacion vikinga en suelo irlandés. Fue construido junto a un estanque (linn en gaélico) de aguas oscuras (dubh) en el que amarraban sus barcos. De ahí el nombre de la capital de Irlanda, Dublín (Dubh Linn). No obstante, desde 1368 también nos la podemos encontrar escrita como Baile Átha Cliath que viene a significar “pueblo del vado cercado”. Lo cierto es que poco queda de los días en los que aquellos visitantes noruegos decidieron quedarse. Hoy en día el Dubh Linn está seco y es un jardín anexo a los dominios del castillo de la ciudad. Quitando la Catedral de Chrischurch lo más interesante es una exposición llamada Dublinia que nos cuenta su pasado vikingo y medieval.

 
Lugar donde estaba el Dubh Linn con el Castillo de Dublín de fondo


Londinium

Londres nació hace unos dos mil años cuando fue fundada como Londinium por el Imperio Romano. Desde entonces son muchos los sucesos, historias y tragedias que la han transformado en lo que es hoy. Actualmente cuenta con unos 8 millones de habitantes y la diversidad es, a mi juicio, lo que mejor la define. Esto la convierte en una de las grandes capitales culturales del mundo. Como tal, pódeis imaginar que esta ciudad tiene de todo y en abundancia: teatros, museos, construcciones históricas, edificios ultramodernos y miles de negocios donde buscar ese vinilo raro que tanto deseas o esa prenda de ropa de un diseñador japonés de nombre impronunciable. Al pasear por sus calles surgen las exclamaciones sobre esos lugares que tantas veces hemos visto por la tele o en la prensa escrita. Entonces, te paras y dices. ”Vaya, ¡así que es esto!”.

Este fin de semana volvimos a Londres. Los motivos fueron una fiesta de cumpleaños y la tentación de gastar algo de dinero en ropa. Después de 7 visitas aun queda mucho por ver. La pena es que ésta es la última a corto plazo así que me la he tomado como despedida.

London Eye, Waterloo Bridge y el Big Ben desde Hungerford Bridge

Aún no está todo Bristol

Con la predicción de un día soleado y una realidad más bien lluviosa quiso el domingo llevarnos nuevamente a Bath. Esta vez se trataba de visitar a unos amigos. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y con muy poco esfuerzo, nos convencimos de que sería interesante subir un poco más al norte.

- Bristol

Salimos temprano y ya desde el primer momento vimos que resultaría difícil ver el sol. Al llegar nos recibió una fina lluvia suficiente como para dificultar en gran medida la toma de fotos. Los paraguas se habían quedado en casa, por supuesto. Nuestra primera parada fue el Clifton Suspension Bridge. Se trata de la postal más característica de Bristol. Su historia se inicia en 1754 cuando William Vick, un comerciante local, deja 1000£ en su testamento para la construcción de un puente sobre el desfiladero del Río Avon. Ese dinero fue el comienzo y tuvieron que pasar 35 años para reunir la cantidad suficiente. Finalmente en 1829 se organizó un concurso de proyectos. La idea del arquitecto Isambard Kingdom Brunel fue la ganadora. La construcción comenzó en 1836, pero en 1843 se detuvo por falta de fondos. Los trabajos se reanudaron 20 años más tarde. Lamentablemente, Brunel murió en 1859 y nunca vio su puente terminado.

The Clifton Suspension Bridge

Fotografías del viernes (7): Perú

Imágenes de Perú


Trabajando la lana de alpaca

Oficina de inmigración

Decálogo para organizar una boda perfecta

1. Alquilar un autobús para el traslado de los invitados.



La capital de Gales se llama...Caerdydd (parte 2)

El Castillo de Cardiff fue levantado sobre los cimientos de una antigua fortificación romana en el año 1091 y a lo largo de su historia ha pasado por varias manos. En el siglo XIX el Marqués de Bute encargó al arquitecto William Burges la gran reforma que lo transformó en lo que es hoy en día, un palacio de “cuento de hadas”. Lo primero que se ve al llegar es la Torre del Reloj asomando sobre la muralla. Es la típica foto que sale en todos los folletos turísticos.

The Clock Tower

Dentro de la fortaleza, sobre una loma, se levanta la torre defensiva, “The Keep”, que ya hemos visto anteriormente en otros castillos. Girando la vista hacia la izquierda se encuentra el palacio.


The Keep

La capital de Gales se llama...Caerdydd (parte 1)

Estamos en la capital del Principado de Gales, la más joven de toda Europa ya que no alcanzó dicho estatus hasta el año 1955. Esto no quiere decir que la ciudad sea nueva. Las primeras referencias históricas son de la época en la que los celtas invaden Europa allá por el 600 A.C. pero no es a partir del siglo XIX cuando Cardiff crece hasta adquirir su dimensión actual. Tres fueron los pilares fundamentales de este desarrollo, la industria minera, el puerto y el ferrocarril. La ciudad consta de dos partes bien diferenciadas, el área de la bahía y el centro histórico, aunque ambas con un denominador común, el turismo y el “shopping”.

Bienvenidos a "Caerdydd" (Cardiff en galés)

El Puerto de Cardiff era a principios del siglo XX el puerto de carbón más grande del mundo pero poco después de la Primera Guerra Mundial comenzó su declive cuando la gran demanda de este producto cesó. Fueron largos años de abandono hasta que en los 80 se decidió rehabilitar la zona con un nuevo plan urbanístico. En la actualidad el puerto representa la modernidad de una ciudad y en él se encuentran edificios de arquitectura vanguardista como el Senedd, el Wales Millenium Center, el Norwegian Church Arts Center o el Cardiff Bay Visitor Center, por nombrar algunos.

Senedd, el Parlamento de Gales

The Tank Museum en Bovington

Viajamos a algún momento entre 1914 y 1918. Poco tiempo atrás, el 28 de junio de 1914, Francisco Fernando de Austria y su esposa son asesinados por un activista serbio en Sarajevo. Tras este hecho Austria declara la guerra contra Serbia. El conflicto se extiende por Europa desencadenando la Primera Guerra Mundial. Comenzamos alistándonos en el ejército inglés donde nos mandan directamente al frente.




Costa Jurásica de Inglaterra

El sábado amaneció azul y así se mantuvo durante todo el día. También nos acompañó el calorcito desde primera hora de la mañana. En este aspecto me atrevería a decir que este 12 de septiembre ha sido el mejor día desde que estoy por aquí. (y llevamos 13 meses).

Hace cosa de un año nos acercamos a la costa de Dorset. En aquella ocasión fui acompañado de un austriaco cuya condición física no estaba como para subir y bajar muchos acantilados. Durante la semana el hombre se empeñó en ir Poole y estando allí nos estiramos un poco al oeste hasta llegar a Lulworth.

Lulworth Cove (vista desde el oeste)

Acceder a los acantilados requiere un cierto nivel de precaución como bien avisan a los visitantes. De hecho cuando se camina sobre ellos se ven grietas en el suelo que te recuerdan que el suelo se mueve bajo tus pies.

Fotografías del viernes (6): Portsmouth

Paseo fotógrafico por Portsmouth


Base Naval

Camino a la Historic Dockyard

A mal tiempo buena cara (parte 2)

Cuando decidí escribir algo sobre este fin de semana nos reímos mucho pensando en el título del futuro artículo porque lo hice el segundo día bajo un cielo gris que afeaba las vistas. Como en toda ocasión que repito salí a la caza de nuevos detalles con la cámara en la mano. Bajo una lluvia muy fina nos dirigimos a la cercana Winchester con la idea de ver la catedral y the “Great Hall” donde está expuesta la Mesa Redonda del Rey Arturo. Lo cierto es que tuvimos tiempo para pasear por el mercado dominical, tomar un “muffin” en una cafetería y comprar unos libros en el mercadillo de oportunidades de la catedral antes de que nos lloviera de verdad.

5 al día es lo que aconsejan los médicos

High Street en Winchester

A mal tiempo buena cara (parte 1)

Como ya he comentado en otras ocasiones las visitas de amig@s me llevan de nuevo a lugares en los que ya he estado con anterioridad. La parte buena es que no se pierde tiempo buscando el lugar o viendo cosas que no tienen mucho interés y la mejor es que se descubren nuevas cosas que pasan desapercibidas la primera vez.

- Salisbury



Detalles de la fachada de la Catedral de Salisbury

Visita a Stirling

Para terminar con la serie de artículos “Yo estuve en Escocia” hablaremos esta vez de Stirling. Si bien ya se comentó algo cuando escribimos sobre William Wallace, lo cierto es que ciudad merece algo más extenso. En el año 1124 recibió la Carta Magna que le otorgaba el status de ciudad. Este reconocimiento vino dado por su situación estratégica y la convirtió en una de las poblaciones más importantes en la Edad Media. Desde ella se controlaba el único paso del Río Forth ya que las tierras colindantes eran pantanales y ciénagas imposibles de cruzar para las tropas de la época.

Comenzamos nuestro periplo cruzando el Río Forth a través del histórico Puente de Stirling desde el que se divisa el castillo en lo alto de una colina.

Castillo de Stirling y abajo en el centro el viejo Puente de Stirling

Puente de Stirling

William Wallace

William Wallace fue un personaje histórico conocido por liderar la resistencia durante la Guerra de Independencia de Escocia contra los ingleses. Hoy es recordado como un héroe. Mel Gibson nos lo contó de forma poco realista en Braveheart (1995) a lo largo de 3 horas de película. De origen humilde, nació en 1270 e inicialmente fue educado para servir a la Iglesia. Dadas las circunstancias de la época pronto salió a relucir su genio para luchar contra los ingleses y parece ser que la naturaleza le había dotado para ello, no en vano, medía alrededor de 2 metros.

Espada de Wallace, sólo mide 168 cm. de punta a punta

Hacia 1296 Escocia sufrió una invasión por parte del ejército inglés. Un año más tarde empezó a oírse el nombre de un tal William Wallace por Inglaterra, un agitador que estaba animando a la población para rebelarse contra ellos. Poco a poco los escoceses iban ganando terreno a los ingleses. Con el norte de Escocia en manos de los rebeldes todo indicaba que los ingleses no habían dicho su última palabra en esta guerra y que estaban en vísperas de una gran batalla que, como se presumía, pasaría a la historia.

Un día en Edimburgo (parte 2)

Seguimos pateando Edimburgo. Tras “admirar” el estilo decorativo del Palacio de Holyroodhouse en un paseo que te lleva por salas repletas de cuadros antiguos, decidimos que era hora de cenar algo antes del gran evento de la noche. Así, desandamos el camino hasta llegar a Deacon Brodie's Tavern, el pub más famoso de la ciudad situado en la esquina de Lawnmarket (parte de la Royal Mile) y Bank Street (una de las avenidas que suben desde Princes Street). Deacon Brodie (1741-1788) era un habilidoso carpintero y miembro del consejo municipal. Era un personaje muy respetado en la época. Pocos sabían que llevaba un que llevaba una doble vida como jefe de una banda de ladrones, parte para pagarse sus vicios y parte porque disfrutaba con ello. Brodie tenía el trabajo perfecto para sus actividades nocturnas porque fabricaba cerraduras. La tentación era grande y el muy cab…. se hacía copias que luego utilizaba para asaltar las casas con dos socios. Su último crimen fue un asalto a la Oficina de Impuestos situada en Cannongate. La idea resultó desastrosa y uno de sus compinches fue detenido y lo cantó todo. Brodie escapó a Holanda pero poco después fue detenido en Ámsterdam y llevado de vuelta a Edimburgo para ser juzgado. Fue condenado a ser ejecutado el 1 de octubre de 1788. Con la esperanza de sobrevivir al ahorcamiento sobornó al verdugo para que le dejara llevar un collar metálico que detuviera el nudo de la horca. A pesar del acuerdo y un arreglo para que lo descolgaran rápidamente no pudo sobrevivir. Lo más curioso del asunto es que fue colgado de una horca que poco tiempo atrás él mismo había rediseñado y que durante la ejecución no paró de jactarse de que iba ser ejecutado con la horca más efectiva del mundo. Se dice que la doble vida de Brodie sirvió de inspiración a Robert Louis Stevenson, cuyo padre tenía muebles fabricados el mismo Brodie, para escribir “El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde”.

Deacon Brodie´s Tavern

Un día en Edimburgo (parte 1)

Bajábamos las escaleras del avión cuando una lluvia de agua fina, de esas que te va mojando poco a poco, nos dio la bienvenida. Eran las 8 de la noche y, aunque estaba anocheciendo, aun podíamos ver las nubes que nos recordaban que habíamos puesto los pies en tierras escocesas, “donde siempre llueve”. Tras una buena cena compuesta por chuletas de cordero en un típico mesón en el que todo huele a antiguo nos dirigimos a Falkirk donde nos nuestro anfitrión nos tenía preparada una habitación.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano para iniciar un largo día de visita a Edimburgo. Esta ciudad es la capital de Escocia desde 1437 aunque sus orígenes datan de mucho más atrás, aproximadamente del siglo XII. La ciudad se asienta en donde millones de años atrás hubo un glaciar, así Old Town se encuentra en una de las riberas, New Town en la opuesta y en la depresión central causada por la erosión del hielo los “Princess Street Gardens” que parten el centro histórico de Edimburgo en dos. En 1995 Old Town y New Town fueron declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Old Town conserva su estructura medieval y muchos de sus edificios de la Reforma Protestante (s. XVI). La calle principal es la Royal Mile que nos lleva desde el Palacio de Holyroodhouse hasta el Castillo de Edimburgo en la parte alta de la ciudad. New town se construyó en el siglo XVIII como un ensanche para solucionar los problemas de masificación que sufría la ciudad en Old Town.

A primeras horas de la mañana, el tiempo aun seguía lluvioso y la bruma aun no se había levantado del todo. A pesar de estas condiciones nos dirigimos hacia Calton Hill para poder disfrutar de una vista general de la ciudad. En el camino pudimos visitar la tumba del filósofo David Hume en el Cementerio Antiguo.

Tumba de David Hume junto al memorial a los soldados escoceses caídos en la Guerra Civil Americana

Fotografías del viernes (5): De noche

Se hizo la noche
Catedral Luterana (Helsinki)
Museo de Arte Moderno Kiasma (Helsinki)
Buckingham Palace (Londres)

Sevilla, bajo el sol que más calienta

Después de un paréntesis de dos semanas en las que he descansado de todo o de casi todo me parece interesante hablar un poco de lo que pudimos ver en Sevilla en las horas previas al vuelo de regreso a Bilbao. El tópico dice que Sevilla es un horno en pleno julio y no voy a ser yo quien lo desmienta porque si bien se podía aguantar bien a la sombra, estar al sol es realmente difícil sin evaporarse. Aparcamos cerca del Río Guadalquivir junto al Teatro de la Maestranza. En la ribera se encuentra la Torre del Oro, que alberga el Museo Marítimo.

Torre del Oro

Caminando en dirección opuesta nos adentramos en el casco histórico donde tuvimos la oportunidad de contemplar el Hospital de la Caridad y la Plaza del Cabildo.

Hospital de la Caridad

Visita de Jotxan e Ivan a UK

Día 1. Portsmouth.

Visita a la Historic Dockyard (HMS Victory al fondo)

Saludos desde la cubierta del HMS Victory

Helsinki al sol

Como ya comenté hace unos meses Helsinki es una ciudad muy interesante en invierno pero lo es más cuando hace buen tiempo, el sol calienta y está lleno de turistas sacándose fotos. ¡Qué diferencia a cuando estuve por allí en marzo!


Iglesia Temppeliaukio
Temppeliaukio, la iglesia excavada en la roca


Catedral ortodoxa Uspensky
Catedral ortodoxa Uspensky

Viaje en ferry a Tallin

El sábado decidí hacer una escapadita internacional a Estonia. Desafortunadamente el buen tiempo no se vino conmigo, al menos hasta pasado el mediodía cuando por fin salió el sol. Tallin está a unos 80 km. al sur de Helsinki y para llegar a ella hay que tomar un ferry. Esta ciudad es la capital de la “República de Estonia” y es la población más importante del país. Desde la independencia de Estonia en 1991, Tallin se ha convertido en un destino turístico muy visitado, especialmente por los finlandeses que suelen hacer viajes en el día para comprar alcohol por cajas en el Duty Free del ferry.
 

Llegada al Puerto de Tallin


Una vez en la ciudad la distancia desde el puerto al Casco Viejo es corta y se puede hacer andando sin mucho esfuerzo. El primer punto de mi visita fue la Iglesia de San Olaf, construida en el siglo XIII, llegó a ser el edificio más alto del mundo.
 

Iglesia de San Olaf

Porvoo

Porvoo es una ciudad situada a unos 50 km. al este de Helsinki. Se trata de la segunda ciudad más antigua de Finlandia después de Turku su capital hasta 1809. La historia cuenta que su fundación oficial se produjo en 1346 tras una visita de Magnus Eriksson, el Rey de Suecia.



Museo de Historia Natural (parte 2)

...venimos de aquí.

El museo se encuentra dividido por 4 zonas de colores, en el anterior articulo os hablaba de la zona Azul (dinosaurios y mamíferos) y parte de la Verde. Continuando por la Verde vemos algunos fósiles vegetales, insectos y aves. La parte dedicada a los bichitos resultó un poco pobre pero se entiende cuando descubres que en el pasado uno de los responsables del museo se dedicaba a hacer hogueras con ellos. Un inventario de 1883 mostró que se habían perdido 5.500 insectos de la colección original. Un pena.

De la parte de los pájaros me quedaría con el una especie de “cuadro” montado con cientos de pajaritos disecados.


¡Qué paciencia!


A continuación pasamos a la zona roja dedicada a nuestro “querido” planeta. Pasamos a un hall y, en el centro, encontramos una escalera mecánica que nos lleva al núcleo de la Tierra. Espectacular.