Esa fría mañana en Brighton

El tiempo para el sábado se anunciaba como bueno y decidimos que sería interesante hacer algo de turismo por la mañana. Nuestro destino fue Brighton. Se trata de una de las ciudades costeras más famosas de Gran Bretaña y es común referirse a ella como el punto clave del colectivo gay en la isla.


Nada más llegar y acompañados como estábamos por un alemán (Konstantin), comimos en un restaurante indio. No lo digo por el tipo de comida sino porque a las 11:30 ya estaba muriéndose de hambre. Después del baño de curry y especias nos dirigimos hacia la gran playa de piedrecillas que bordea toda la ciudad para llegar a Brighton Pier, una especie de casino montado en un muelle.


Brighton Pier



Brighton Pier

Konstantin, Lidia, Ben y Txemi

Una vez gastados los cuartos visitamos el centro para encontrarnos con el Royal Pavillion. Este palacio fue edificado en el siglo XIX por el rey Jorge IV y se trata de lejos de la construcción más reconocible de la ciudad.

Royal Pavillion

A punto de perder las manos por congelación

Nuestra siguiente parada fue The Lanes, una serie de calles peatonales muy estrechas que están llenas de tiendas, pubs y restaurantes. Según los folletos 350 locales en total, incluyendo anticuarios, joyerías, moda, etc. Desafortunadamente no tuvimos mucho tiempo para pasear por ellas. Para perderse y no volver.

The Lanes

The Lanes

Finalmente, tras unas horas en las que nos helamos de frío, buen tiempo si pero calor no, nos volvimos a Southampton dispuestos a seguir con la fiesta.


Salud!!!