Portsmouth

Las primeras referencias de Portsmouth vienen del siglo IX, sin embargo, no fue hasta 1926 cuando alcanzó el status de ciudad después de una larga campaña basada en su historia como el “primer puerto naval del Reino”. Este lugar fue un importante puerto durante siglos y cuenta con el dique seco más antiguo del mundo. Actualmente, ha dejado de ser un puerto militar pero queda la base de la Marina Real Británica (Royal Navy). Como muchos sabéis (esto va para los que viven cerca de Bilbao) la compañía P&O Ferries ofrece un servicio de ferry entre la ciudad y Santurtzi.

Como es de esperar la mayoría de las atracciones turísticas de Portsmouth están relacionadas con su historia naval. Ésta se encuentra concentrada en el Historic Dockyard, donde se puede visitar el Museo del Día D, el Royal Naval Museum y algunos barcos históricos como el Mary Rose (rescatado del fondo del mar en 1982), el HMS Warrior 1860 y, especialmente, el HMS Victory.


Nada más comprar las entradas nos dirigimos al HMS Warrior 1860, más que nada por ser lo primero que se ve desde la entrada. Este fue el primer barco con casco de hierro de la Marina Británica. Sin embargo, la tecnología naval avanzó tan rápido que quedó obsoleto en menos de una década. En sus años de servicio nunca entró en combate. El 1 de abril de 1875 pasó a reserva y en 1883 fue dado de baja. Desde 1987 está en Portsmouth como museo naval.
HMS Warrior 1860

Rampa de acceso al HMS Warrior 1860

 
HMS Victory

Este es de largo el barco de guerra más famoso del mundo. Su historia comienza en 1759 cuando el Ministerio de la Marina pidió al Maestro Carpintero del astillero de Chatham un presupuesto para la construcción de un barco muy especial. Finalmente, el viernes 8 de mayo de 1778, el HMS Victory soltó amarras. Se trataba de una máquina de guerra brutal para la época. Con un peso de 2162 toneladas y 70 metros de eslora contaba con una artillería de 104 cañones. Su tripulación rondaba las 850 personas.

HMS Victory
HMS Victory al fondo


El HMS Victory fue el buque insignia de la armada británica al mando del Almirante Lord Horatio Nelson en la Batalla de Trafalgar el 21 de octubre de 1805. El combate empezó al mediodía cuando un cañonazo de un navío de la retaguardia de la Armada Invencible (alianza franco-española) disparó contra el Royal Sovereign. Tres horas después de empezar el combate Nelson muere alcanzado por un tirador del Redoutable. Se cuenta que herido de muerte y tras ser informado de que la batalla estaba ganada sus últimas palabras fueron "Gracias a dios, he cumplido con mi deber". Desde entonces el Almirante Nelson es considerado como un héroe nacional. En 1841 se construyó la plaza más famosa de Londres, Trafalgar Square, en conmemoración de esta victoria y, en el centro, dominando la vista fue erigida una columna con su estatua.

Lugar de la cubierta donde se desplomó Nelson tras recibir el disparo

A lo largo de un paseo de hora un guía va contando toda la historia y las condiciones en las que vivían los tripulantes del HMS Victory. Nada buenas por cierto. Llama la atención que después de pagar unos 15 euros y de congelarnos de frío en su interior no te dejen sacar fotos, pero ¿para qué están los móviles con cámara?.
Camarote de Nelson

Batería de cañones del HMS Victory

Entramos en calor visitando el Royal Naval Museum. Consta de 4 edificios independientes en los que vamos recorriendo la historia de la Marina Británica. El primer edificio esta dedicado a los buques más antiguos, sus adornos y numerosos objetos relacionados con la Batalla de Trafalgar. El siguiente es un homenaje a Horatio Nelson y su figura. En el tercer edificio encontramos referencias al período más reciente de la Marina y, por último, una tienda en la que comprar todo tipo de recuerdos.

Máquina Enigma utilizada por los nazis en la Segunda Guerra Mundial

Finalmente nos dirigimos al centro comercial Gunwharf Quays a reponer fuerzas desde donde pudimos observar la impresionante Spinnaker Tower. Construida en 2005, se trata de un observatorio de 170 metros de altura con vistas a toda la Bahía de Portsmouth y el Estrecho de Solent.
Spinnaker Tower
Spinnaker Tower desde la base