Museo de Historia Natural (parte 1)

Aprovechando el buen tiempo que nos llegaba del sábado, decidí dedicar el domingo a visitar uno de los grandes museos de Londres. El Museo de Historia Natural se encuentra muy ligado al Museo Británico ya que la colección original que alimenta a estas dos instituciones era propiedad de la misma persona, Sir Hans Sloane. Allá por 1753 este señor vendió todo su patrimonio cultural al gobierno británico y pocos años más tarde fue expuesto en Montague House como una sección más del Museo Británico. A lo largo del tiempo, especialmente en el siglo XIX, la colección original ha sido mermada por la incompetencia de sus responsables, a través de ventas parciales o directamente por su destrucción. En 1856, Richard Owen fue nombrado superintendente del museo. Pronto se dio cuenta de las limitaciones de espacio y comenzó el proceso de traslado a un nuevo emplazamiento. El “nuevo” museo abrió sus puertas al público en 1881.En la actualidad, el museo cuenta con 70 millones de especimenes que forman parte de cinco grandes colecciones: botánica, paleontología, zoología, entomología y mineralogía.

Jardínes del museo


He de confesarme impresionado por esta visita y me cuesta mucho resumir en pocas líneas todo lo que he visto. En la misma entrada nos topamos con un enorme dinosaurio que nos da la bienvenida y al fondo una estatua de Charles Darwin preside el hall principal.

Hall

Una foto con el amigo Darwin

Comienza el paseo

La colección de minerales es inmensa, miles y miles de “piedras” de todos los tamaños se exponen en las vitrinas. Al final de la sala hay una cámara acorazada donde se encuentran esos minerales especiales que llamamos, diamantes, esmeraldas, rubíes, etc.

Piedras preciosas en "The Vault"

Bajamos a la planta baja para visitar la zona de los dinosaurios. Es curioso ver como casi todos están suspendidos en el aire. Una pasarela que recorre la sala te los va mostrando. Al final, se llega a una estancia donde, entre rugidos, nos encontramos con un tiranosaurio rex animado.




Justo enfrente se encuentran las salas dedicadas a los mamíferos. Lo más interesante de esta sección es el apartado dedicado a la biología humana y, sobre todo, la parte final donde hay unos cuantos juegos de memoria y percepción visual de esos que engañan al cerebro.

Feto gigante

¿Qué lata pesa más?

Continuamos la visita por los grandes mamíferos. Ballenas, elefantes, mamuts y demás mastodontes nos saludan, unos desde el suelo y otros desde el techo. Como en el Museo de Historia Natural de Nueva York, aquí también tienen una gigantesca ballena azul.


Todos a la carga

Continuará...