Un día en Edimburgo (parte 1)

Bajábamos las escaleras del avión cuando una lluvia de agua fina, de esas que te va mojando poco a poco, nos dio la bienvenida. Eran las 8 de la noche y, aunque estaba anocheciendo, aun podíamos ver las nubes que nos recordaban que habíamos puesto los pies en tierras escocesas, “donde siempre llueve”. Tras una buena cena compuesta por chuletas de cordero en un típico mesón en el que todo huele a antiguo nos dirigimos a Falkirk donde nos nuestro anfitrión nos tenía preparada una habitación.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano para iniciar un largo día de visita a Edimburgo. Esta ciudad es la capital de Escocia desde 1437 aunque sus orígenes datan de mucho más atrás, aproximadamente del siglo XII. La ciudad se asienta en donde millones de años atrás hubo un glaciar, así Old Town se encuentra en una de las riberas, New Town en la opuesta y en la depresión central causada por la erosión del hielo los “Princess Street Gardens” que parten el centro histórico de Edimburgo en dos. En 1995 Old Town y New Town fueron declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Old Town conserva su estructura medieval y muchos de sus edificios de la Reforma Protestante (s. XVI). La calle principal es la Royal Mile que nos lleva desde el Palacio de Holyroodhouse hasta el Castillo de Edimburgo en la parte alta de la ciudad. New town se construyó en el siglo XVIII como un ensanche para solucionar los problemas de masificación que sufría la ciudad en Old Town.

A primeras horas de la mañana, el tiempo aun seguía lluvioso y la bruma aun no se había levantado del todo. A pesar de estas condiciones nos dirigimos hacia Calton Hill para poder disfrutar de una vista general de la ciudad. En el camino pudimos visitar la tumba del filósofo David Hume en el Cementerio Antiguo.

Tumba de David Hume junto al memorial a los soldados escoceses caídos en la Guerra Civil Americana



Desde Calton Hill se obtienen las vistas más famosas de la ciudad, célebre es la fotografía del Castillo de Edimburgo con el Dugald Stewart Monument en primer plano.

Postal típica de Edimburgo pero con cielo gris


Pero en Calton Hill también está el National Monument en memoria a los que cayeron en las Guerras Napoleónicas. Sucede que se quedaron sin dinero al comienzo del proyecto y lo que iba a ser una copia del Partenón de Atenas se quedó en algo que ha sido rebautizado como la “Vergüenza de Escocia”.

"Partenón" de Edimburgo


Para cuando bajamos de Calton Hill eran las 11 de la mañana. Pensando en que la visita al castillo nos llevaría un buen rato decidimos que lo mejor sería dirigirnos a Old Town.

El Castillo de Edimburgo está en la colina de Castle Rock en la parte alta de la ciudad al lado de un volcán extinguido. Su construcción se inicio en el año 1.000 y cumplió su función de fortaleza desde el reinado de David I en el siglo XII. Desde la reunificación de los reinados escocés e inglés en 1603 ha permanecido como residencia real. Tres de sus lados se encuentran protegidos por acantilados y el acceso al castillo queda limitado a una calle, la Royal Mile. Dentro del recinto hay numerosos puntos de interés aunque lo más destacable son “La Joyas de la Corona” y los objetos del tesoro real escocés, la “Piedra de Scone” sobre la que se coronaban los reyes escoceses, el Memorial Nacional de la Guerra de Escocia , Mons Meg, un enorme cañón de 5 toneladas de peso del siglo XV, y la Capilla de Santa Margarita, la construcción más antigua de la fortaleza (s. XII). Como nota curiosa tenemos el cañón de la una de la tarde que se dispara cada día para indicar la hora a los marineros en el puerto.

Entrada al Castillo de Edimbugo

Moms Meg

Haciendo amigos en The Great Hall

Capilla de Santa Margarita


Tras unas dos horas de visita apresurada bajamos por la Royal Mile en busca de algún pub donde comer algo. Las nubes habían dejado paso al sol y por el camino tuvimos la oportunidad de contemplar numerosas actuaciones que invitaban a asistir a algunos de los espectáculos que, en estos días, se organizan en la ciudad. ¡La calle estaba literalmente abarrotada!.






Para terminar la tarde, que no el día, recorrimos toda la Royal Mile cuesta abajo. Por el camino aparecieron numerosos edificios históricos cuya enumeración nos llevaría un buen rato, destacando sobre todos ellos, St Giles' Cathedral, la histórica iglesia de la ciudad que fue construida allá por el siglo XII.

St Giles' Cathedral


Altar

Nave lateral

Detalle de una capilla

En el extremo opuesto al Castillo de Edimburgo se encuentra el Palacio de Holyroodhouse que es la residencia oficial de los monarcas de Gran Bretaña en Escocia. Fundado originalmente como un monasterio por David I en el siglo XII ha servido de residencia real desde el siglo XV. Junto al palacio se encuentra la Abadía de Holyrood que ha sido abandonada hasta el punto de convertirse en una ruina.

Palacio de Holyroodhouse

Abadía de Holyrood

Continuará...