Un día en Edimburgo (parte 2)

Seguimos pateando Edimburgo. Tras “admirar” el estilo decorativo del Palacio de Holyroodhouse en un paseo que te lleva por salas repletas de cuadros antiguos, decidimos que era hora de cenar algo antes del gran evento de la noche. Así, desandamos el camino hasta llegar a Deacon Brodie's Tavern, el pub más famoso de la ciudad situado en la esquina de Lawnmarket (parte de la Royal Mile) y Bank Street (una de las avenidas que suben desde Princes Street). Deacon Brodie (1741-1788) era un habilidoso carpintero y miembro del consejo municipal. Era un personaje muy respetado en la época. Pocos sabían que llevaba un que llevaba una doble vida como jefe de una banda de ladrones, parte para pagarse sus vicios y parte porque disfrutaba con ello. Brodie tenía el trabajo perfecto para sus actividades nocturnas porque fabricaba cerraduras. La tentación era grande y el muy cab…. se hacía copias que luego utilizaba para asaltar las casas con dos socios. Su último crimen fue un asalto a la Oficina de Impuestos situada en Cannongate. La idea resultó desastrosa y uno de sus compinches fue detenido y lo cantó todo. Brodie escapó a Holanda pero poco después fue detenido en Ámsterdam y llevado de vuelta a Edimburgo para ser juzgado. Fue condenado a ser ejecutado el 1 de octubre de 1788. Con la esperanza de sobrevivir al ahorcamiento sobornó al verdugo para que le dejara llevar un collar metálico que detuviera el nudo de la horca. A pesar del acuerdo y un arreglo para que lo descolgaran rápidamente no pudo sobrevivir. Lo más curioso del asunto es que fue colgado de una horca que poco tiempo atrás él mismo había rediseñado y que durante la ejecución no paró de jactarse de que iba ser ejecutado con la horca más efectiva del mundo. Se dice que la doble vida de Brodie sirvió de inspiración a Robert Louis Stevenson, cuyo padre tenía muebles fabricados el mismo Brodie, para escribir “El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde”.

Deacon Brodie´s Tavern


Tras la cena nos encaminamos a Saint Giles Cathedral donde habíamos quedado para hacer un Ghost Tour. Con él nos internamos en algunos de los oscuros callejones que salen de la Royal Mile o tambien llamado “closes” escuchando historias de brujas y como la de Deacon Brodie. Finalizamos la visita en las cámaras subterráneas situadas bajo el puente de South Bridge en un ambiente realmente fantasmal. Dicho puente construido en 1788 sirvió para unir Old Town con la parte sur de la ciudad. El proyecto quiso que se construyeran edificios encima en lo que iba a convertirse en una gran calle comercial. Se trataba de un viaducto compuesto por 19 arcos de los cuales sólo uno es visible hoy en día. Los que quedaron debajo, convertidos en habitaciones, fueron destinados a almacén.

South Bridge Vaults

Debido a la mala calidad, la humedad penetraba en ellos y destrozaba el género, así que poco a poco fueron abandonados y ocupados por gente de clase baja que los transformó en vivienda. Dado los problemas de higiene acabaron siendo cerrados durante el siglo XIX hasta que alguien tuvo la brillante idea de convertirlas en negocio para turistas.




Una vez recuperados de la experiencia nos subimos la Royal Mile hasta la explanada del Castillo de Edimburgo para presenciar la Edinburgh Military Tattoo. Se trata de una exhibición de bandas de música militares de todo el mundo que se celebra en la ciudad desde 1950. Es uno de los acontecimientos de año y hubo que reservar con dos meses de antelación para no quedarnos sin entradas.



La actuación de inicio nos puso los pelos de punta, 200 gaiteros saliendo del castillo y tocando al unísono. Según el programa tanto músico junto fue posible gracias a la actuación conjunta de varias bandas. Algo impresionante.






Los momentos más exóticos fueron protagonizados por una delegación china y otra del Archipiélago de Tonga.

She Huo Cultural Act, desde Xi'an (China)

She Huo Cultural Act, desde Xi'an (China)


Tras las notas de color la sobriedad llegó de la mano de la Central Band de la Armada Suiza y, sobre todo, con la actuación de la Banda de la Royal Air Force (RAF).


Central Band of the Swiss Army


A continuación llegó el ambiente festivo con bailes y danzas desde Australia, seguidas de dos interpretaciones en plan operístico.


Edinburgh Tattoo Highland Spring Dancers con los OzScot Highland Dancers desde Australia

Más tarde vino el turno de otros suizos que nos dejaron con la boca abierta, ¡qué espectáculo!. Os dejo un enlace a You Tube para que podáis contemplar un resumen de la misma actuación. El clip corresponde a la Basel Tattoo 2009.



Switzerland’s Top Secret Drum Corps








Y tras dos horas, el momento de decir adiós.

Todos juntos en el fin de fiesta…

…y un poco de ruido para terminar.


Al final tampoco nos llovió tanto ...afortunadamente.