Visita a Stirling

Para terminar con la serie de artículos “Yo estuve en Escocia” hablaremos esta vez de Stirling. Si bien ya se comentó algo cuando escribimos sobre William Wallace, lo cierto es que ciudad merece algo más extenso. En el año 1124 recibió la Carta Magna que le otorgaba el status de ciudad. Este reconocimiento vino dado por su situación estratégica y la convirtió en una de las poblaciones más importantes en la Edad Media. Desde ella se controlaba el único paso del Río Forth ya que las tierras colindantes eran pantanales y ciénagas imposibles de cruzar para las tropas de la época.

Comenzamos nuestro periplo cruzando el Río Forth a través del histórico Puente de Stirling desde el que se divisa el castillo en lo alto de una colina.

Castillo de Stirling y abajo en el centro el viejo Puente de Stirling

Puente de Stirling


Tras descansar un poco en el prado aledaño al puente y ser conscientes de lo que pasó allí mucho tiempo atrás comenzamos la ascensión a Old Town o lo que es lo mismo hasta la zona del castillo. Hoy en día el “casco viejo” es una amalgama de edificios antiguos, residencias nuevas y casas medievales. El Castillo de Stirling se construyó en 1120 y desde el siglo XII constituyó una de las principales fortalezas reales. Destruido y reconstruido varias veces entre los siglos XIII y XIV ha visto las batallas más importantes de la historia de Escocia, la Batalla del Puente de Stirling (1297) y la Batalla de Bannockburn (1314).

Castillo de Stirling


Los edificios más notables en el interior del castillo son:

Palacio Real (1542) que estaba cerrado por reforma

The Great Hall (1504), cuya restauración ha llevado 35 años

The Great Hall y su nuevo techo completamente reconstruido con técnicas artesanales de la Edad Media

La Capilla Real (1594) con tapices de época y frescos originales descubiertos tras una reforma.

The North Gate (1381), la parte más antigua del castillo

Tras un par de horas viendo torres y hacer una última visita a las cocinas, bajamos hasta la Iglesia de Holy Rood. Fundada en 1129 era la segunda construcción más antigua de Stirling después del castillo. Desafortunadamente no queda nada del edificio original debido a un incendio. Poco después del desastre se proyectó una nueva iglesia en el mismo emplazamiento que fue terminada en 1414 y que ha sufrido varias ampliaciones y reformas a lo largo de su historia.

Iglesia de Holy Rude

Cuentan por aquí, no sin cierto orgullo, que la Church of the Holy Rude y la Abadía de Westminster son las únicas iglesias que han visto coronaciones reales y esto es porque aquí el 29 de julio de 1567 fue coronado Jacobo VI de Escocia que, tras la muerte de la Reina Isabel I en 1603, ascendió como Jacobo I al trono de Gran Bretaña.


Vidriera en Holy Rude

Como anécdota curiosa esta iglesia recibe visitantes de todas las partes del mundo, hablando con uno de los responsables me comentaba que el año pasado recibieron gente de 85 países distintos y que por ello tratan de tener guías en todos los idiomas posibles. Ya van por los 65 idiomas. Cual fue mi sorpresa cuando vi el catalán, el gallego y euskera junto con otros más exóticos como el nepalí, vietnamita, coreano o distintos idiomas gaélicos de los que ni siquiera sabía de su existencia.




Y en nuestro caso comienza así:

“Rude” edo “Rood” ingelesez zahar hitza da. Gurutzifikapenaren Gurutzea esan nahi du.

Lehenbiziko eliza David I er/regeak fundatu zuen leku honetan, 1129 urtean, baina sute batek amildu zuen 1406an. Gerotxoago Eskoziako Chamberlain Jaunak diru laguntza eskaini zuen eliza berria eraikitzeko……”

Gero arte!