William Wallace

William Wallace fue un personaje histórico conocido por liderar la resistencia durante la Guerra de Independencia de Escocia contra los ingleses. Hoy es recordado como un héroe. Mel Gibson nos lo contó de forma poco realista en Braveheart (1995) a lo largo de 3 horas de película. De origen humilde, nació en 1270 e inicialmente fue educado para servir a la Iglesia. Dadas las circunstancias de la época pronto salió a relucir su genio para luchar contra los ingleses y parece ser que la naturaleza le había dotado para ello, no en vano, medía alrededor de 2 metros.

Espada de Wallace, sólo mide 168 cm. de punta a punta

Hacia 1296 Escocia sufrió una invasión por parte del ejército inglés. Un año más tarde empezó a oírse el nombre de un tal William Wallace por Inglaterra, un agitador que estaba animando a la población para rebelarse contra ellos. Poco a poco los escoceses iban ganando terreno a los ingleses. Con el norte de Escocia en manos de los rebeldes todo indicaba que los ingleses no habían dicho su última palabra en esta guerra y que estaban en vísperas de una gran batalla que, como se presumía, pasaría a la historia.


En septiembre de 1297, John de Warenne y Hugh de Cressingham llegaron a Stirling con el firme propósito de aplastar la rebelión escocesa y para ello juntaron un ejército con más de 30.000 hombres. En el otro frente estaban William Wallace y Andrew Moray con poco más de 7000. En vista de la desigualdad de efectivos, Warenne envió a dos monjes para pedir a los escoceses su rendición a lo que Wallace contestó. "Regresad y decid a vuestros amigos que hemos venido a luchar y a liberar a nuestra patria. Decidles que les estamos esperando para enfrentarnos cara a cara". Así, comenzó la Batalla del Puente de Stirling.

Puente de Stirling

Detrás de las palabras de Wallace había más que un desafío a los ingleses, se trataba de una estrategia que le llevó, a la postre, a conseguir la victoria más importante sobre los ingleses en la historia de Escocia y es que el puente era tan estrecho que la caballería apenas podía pasar de dos en dos.

Puente de Stirling

La derrota fue un durísimo golpe para los ingleses y una humillación demasiado grande para Eduardo I de Inglaterra el cual, tras firmar un tratado de paz con Francia, ordenó que todo su ejército desplegado en suelo francés regresara para acabar con los rebeldes escoceses. En julio de 1298, Eduardo I se puso al frente de su ejército en la Batalla de Falkirk donde esta vez Wallace fue derrotado.

Desayunos frente al campo de batalla de Falkirk

Tras un período de siete años en el que estuvo huido, el 5 de agosto de 1305 fue entregado a los ingleses en Glasgow por un traidor. Fue trasladado a Londres y condenado a una serie de atrocidades como venganza. Tras hacerle sufrir lo indecible, su cuerpo fue descuartizado y sus extremidades llevadas a distintas ciudades como advertencia para los que se rebelan contra Inglaterra. William Wallace es considerado como un héroe nacional en Escocia y en 1860 se construyó una torre como homenaje a su figura enfrente del campo de batalla donde consiguió su mayor victoria.

Vista de la colina de Abbey Craig y del Wallace Monument en lo alto

Wallace Monument

Campo de batalla de Stirling desde lo alto de la torre