Londinium

Londres nació hace unos dos mil años cuando fue fundada como Londinium por el Imperio Romano. Desde entonces son muchos los sucesos, historias y tragedias que la han transformado en lo que es hoy. Actualmente cuenta con unos 8 millones de habitantes y la diversidad es, a mi juicio, lo que mejor la define. Esto la convierte en una de las grandes capitales culturales del mundo. Como tal, pódeis imaginar que esta ciudad tiene de todo y en abundancia: teatros, museos, construcciones históricas, edificios ultramodernos y miles de negocios donde buscar ese vinilo raro que tanto deseas o esa prenda de ropa de un diseñador japonés de nombre impronunciable. Al pasear por sus calles surgen las exclamaciones sobre esos lugares que tantas veces hemos visto por la tele o en la prensa escrita. Entonces, te paras y dices. ”Vaya, ¡así que es esto!”.

Este fin de semana volvimos a Londres. Los motivos fueron una fiesta de cumpleaños y la tentación de gastar algo de dinero en ropa. Después de 7 visitas aun queda mucho por ver. La pena es que ésta es la última a corto plazo así que me la he tomado como despedida.

London Eye, Waterloo Bridge y el Big Ben desde Hungerford Bridge

Aún no está todo Bristol

Con la predicción de un día soleado y una realidad más bien lluviosa quiso el domingo llevarnos nuevamente a Bath. Esta vez se trataba de visitar a unos amigos. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y con muy poco esfuerzo, nos convencimos de que sería interesante subir un poco más al norte.

- Bristol

Salimos temprano y ya desde el primer momento vimos que resultaría difícil ver el sol. Al llegar nos recibió una fina lluvia suficiente como para dificultar en gran medida la toma de fotos. Los paraguas se habían quedado en casa, por supuesto. Nuestra primera parada fue el Clifton Suspension Bridge. Se trata de la postal más característica de Bristol. Su historia se inicia en 1754 cuando William Vick, un comerciante local, deja 1000£ en su testamento para la construcción de un puente sobre el desfiladero del Río Avon. Ese dinero fue el comienzo y tuvieron que pasar 35 años para reunir la cantidad suficiente. Finalmente en 1829 se organizó un concurso de proyectos. La idea del arquitecto Isambard Kingdom Brunel fue la ganadora. La construcción comenzó en 1836, pero en 1843 se detuvo por falta de fondos. Los trabajos se reanudaron 20 años más tarde. Lamentablemente, Brunel murió en 1859 y nunca vio su puente terminado.

The Clifton Suspension Bridge

Fotografías del viernes (7): Perú

Imágenes de Perú


Trabajando la lana de alpaca

Oficina de inmigración

Decálogo para organizar una boda perfecta

1. Alquilar un autobús para el traslado de los invitados.