Fotografías del viernes (8): Arte Callejero

Una muestra de arte callejero.

Calle del Doctor Ferrán (Sestao)

St. Mary's (Southampton)

Temple Bar

La zona de ocio más interesante de Dublín es su casco viejo, Temple Bar. Si bien no queda casi nada de sus orígenes vikingos y medievales aún conserva la estructura original, es decir, estrechas calles empedradas y algunos nombres curiosos como Fishamble Street (calle del pescado, del siglo X es la más antigua de la ciudad) o Winetavern Street (calle de las tavernas de vino, siglo XIV) que delatan parte de su historia. Temple Bar, tras una larga decadencia, fue transformado en un gran centro cultural. Es aquí donde se concentra el mayor movimiento de la ciudad. Entre otras muchas actividades cada fin de semana se montan tres mercados callejeros: de libros, de ropa y uno de comida y productos orgánicos.

Esquina de Rory Gallagher


¿Una manzana?

Dublín II

Seguimos con nuestro interesante paseo por Dublín con más historia.

Tras la conquista de los anglo-normandos las desventuras de Irlanda no terminaron ahí. El sufrimiento continuó hasta bien entrado el siglo XX. Tras muchos años de conspiraciones llegamos al año 1801 en el que se aprobó la Ley de la Unión. Este documento creó el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda que finiquitó el parlamento irlandés cuyos miembros tuvieron que trasladarse a Londres. Este nuevo status forzoso generó numerosos conflictos hasta que en 1916 se inició la sublevación contra el imperio británico. Conocida como la Easter Rising (Levantamiento de Pascua), la falta de medios la condenó desde el mismo inicio al fracaso. Las tropas británicas de Dublín aplastaron la insurrección y tras una semana de combates el centro de la ciudad se encontraba en ruinas. Son famosas las imágenes de los cañonazos contra la Oficina General de Correos, donde se encontraban los rebeldes, en plena O´Connell Street. (la “Gran Vía”).


General Post Office junto al monumento dedicado al nuevo milenio en Dublín

Finalmente los rebeldes se rindieron y los cabecillas fueron encarcelados en Kilmainham Gaol pero la cosa no terminó aquí. Pocos días después de la sublevación la justicia británica comenzó una serie de ejecuciones que convirtió a los rebeldes en héroes nacionales. Un par de cruces en el patio marcan los lugares de los fusilamientos.

Kilmainham Gaol

Dublín I

A mediados del siglo IX Europa se encontraba sumida en una profunda crisis política, social y religiosa. Los vikingos vieron una oportunidad de expansión en aquel imperio decadente. En las sucesivas invasiones Irlanda también se llevó su parte. En el año 837 una escuadra vikinga procedente de Noruega llegó al estuario del río Liffey y decidieron montar un campamento para pasar el invierno en lugar de volverse a casa donde debía de hacer mucho frío. A partir del 841 aquel asentamiento temporal se convirtió en la primera poblacion vikinga en suelo irlandés. Fue construido junto a un estanque (linn en gaélico) de aguas oscuras (dubh) en el que amarraban sus barcos. De ahí el nombre de la capital de Irlanda, Dublín (Dubh Linn). No obstante, desde 1368 también nos la podemos encontrar escrita como Baile Átha Cliath que viene a significar “pueblo del vado cercado”. Lo cierto es que poco queda de los días en los que aquellos visitantes noruegos decidieron quedarse. Hoy en día el Dubh Linn está seco y es un jardín anexo a los dominios del castillo de la ciudad. Quitando la Catedral de Chrischurch lo más interesante es una exposición llamada Dublinia que nos cuenta su pasado vikingo y medieval.

 
Lugar donde estaba el Dubh Linn con el Castillo de Dublín de fondo