Dublín II

Seguimos con nuestro interesante paseo por Dublín con más historia.

Tras la conquista de los anglo-normandos las desventuras de Irlanda no terminaron ahí. El sufrimiento continuó hasta bien entrado el siglo XX. Tras muchos años de conspiraciones llegamos al año 1801 en el que se aprobó la Ley de la Unión. Este documento creó el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda que finiquitó el parlamento irlandés cuyos miembros tuvieron que trasladarse a Londres. Este nuevo status forzoso generó numerosos conflictos hasta que en 1916 se inició la sublevación contra el imperio británico. Conocida como la Easter Rising (Levantamiento de Pascua), la falta de medios la condenó desde el mismo inicio al fracaso. Las tropas británicas de Dublín aplastaron la insurrección y tras una semana de combates el centro de la ciudad se encontraba en ruinas. Son famosas las imágenes de los cañonazos contra la Oficina General de Correos, donde se encontraban los rebeldes, en plena O´Connell Street. (la “Gran Vía”).


General Post Office junto al monumento dedicado al nuevo milenio en Dublín

Finalmente los rebeldes se rindieron y los cabecillas fueron encarcelados en Kilmainham Gaol pero la cosa no terminó aquí. Pocos días después de la sublevación la justicia británica comenzó una serie de ejecuciones que convirtió a los rebeldes en héroes nacionales. Un par de cruces en el patio marcan los lugares de los fusilamientos.

Kilmainham Gaol

En las elecciones de 1918 el partido Sinn Fein consiguió una amplia mayoría de escaños del parlamento irlandés. En lugar de asistir al parlamento en Westminster crearon la primera Asamblea Irlandesa al tiempo que comenzaron los atentados terroristas por parte del IRA.

El 11 de noviembre de 1920 se conoce como el "domingo sangriento" (Bloody Sunday). El líder revolucionario Michael Collins ordenó asesinar a 14 oficiales británicos. Esa misma tarde, en venganza, fueron asesinados 12 personas durante el transcurso de un partido de fútbol y por la noche tres miembros del IRA y Sinn Fein fueron ejecutados en el Castillo de Dublín. Fueron tiempos convulsos hasta la proclamación de Irlanda como estado independiente en 1922, sin embargo, Irlanda del Norte (los seis condados del Ulster) no aceptaron dicho acuerdo y el resto de la historia la podemos seguir aun hoy en día por la noticias.

La prisión de Kilmainham (1796) estuvo abandonada por muchos años pero una fundación creada por antiguos presos quiso preservar la memoria mediante su reconstrucción y apertura de un museo en 1980. Diseñada para 145 internos llegó a albergar hasta 9500, las historias que nos cuentan durante la visita son para no dormir. Curiosamente aquí se han rodado numerosas producciones para cine y TV, entre ellas “The Italian Job” (1969) y “En el nombre del padre” (In the Name of Father) (1993) por citar las dos más famosas.

Galería más antigua de Kilmainham Gaol

Kilmainham Gaol
Después tanta historia truculenta decidimos que sería buen momento para caer en la bebida ;-), así que nos dirigimos a la cercana fábrica de la cerveza más famosa de Irlanda.

Guinness Factory en Dublín

A lo largo de 7 pisos la exposición abarca la fabricación, degustación e historia de una cerveza que es más que una marca en este país. Las anécdotas son numerosas como la del contrato de arrendamiento de los terrenos por 9000 años o la creación del Libro Guinness de los Records como un compendio de datos para evitar discusiones en los pubs de Irlanda, por supuesto con una pinta de Guinness en la mano. En la séptima planta hay un pub panorámico con vistas a la ciudad en el que se puede degustar la pinta de Guinness que incluye el precio de la entrada.

Panorama de Dublín desde la Guinness Factory

Panorama de Dublín desde la Guinness Factory. ¡Salud!