Glastonbury, una tierra de leyendas

Bienvenidos a Glastonbury, un pueblecito en el que historia y fantasía se entremezclan a partes iguales. Desde muy antiguo esta zona ha sido lugar sagrado para diferentes cultos precristianos y posteriores y, por tanto, origen de muchos mitos y leyendas. Es este misticismo lo que atrae a sus numerosos visitantes. Nunca ví un pueblo tan pequeño con gente tan distinta. Hippies, sanadores, artistas callejeros y peregrinos conviven con los habitantes de toda la vida en una armonía cuanto menos curiosa.





Como he comentado esta población siempre ha tenido un gran valor simbólico que ha atraído a peregrinos de toda condición. Hace siglos esta parte del Condado de Somerset se hallaba rodeada de agua y una colina muy especial se erigía como isla en medio de todo el pantanal, Glastonbury Tor. Los celtas la llamaron Avalon y se la consideraba como una puerta al mundo subterráneo. En la Edad Media los monjes cristianos quisieron despojar el lugar de toda simbología pagana así que construyeron la Iglesia de San Miguel en todo lo alto. Tras una reconstrucción en 1300, provocada por un terremoto ocurrido 25 años antes, el templo cayó en desuso tras la disolución de los monasterios decretada por Enrique VIII en 1539. Sólo la torre ha llegado a nuestros días.

Torre de San Miguel

Continuando por la senda fantástica, se cuenta una historia acerca de cómo José de Arimatea en uno de sus viajes de negocios se llevó a su sobrino, Jesús de Nazaret, de visita a Britania. Tras la crucifixión José de Arimatea regresó a tierras británicas trayendo consigo diversas reliquias, entre ellas el cáliz de la última cena con dos gotas de la sangre de Cristo. Al parecer enterró el cáliz a los pies de Glastonbury Tor, del cual surgió un manantial de aguas rojas con propiedades curativas. El pozo que se alimenta de ese manantial, Chalice Well, puede visitarse hoy en día.

Chalice Well

Pero éste no el único hecho milagroso que se le atribuye y es que a su llegada clavó un bastón en el suelo que súbitamente se le transformó en un árbol que sólo crece en la región (the Glastonbury Thorn). Se ve que después de tanto milagro aun le quedaron fuerzas para hacer más cosas así que construyó una iglesia consagrada a la Virgen María en los terrenos que siete siglos después ocuparía la Abadía de Glastonbury, donde guardó todas sus reliquias.

En primer plano “The Lady Chapel” construida entre 1184 y 1186 donde estuvo la primera iglesia de Glastonbury, “The Old Church”

The Lady Chapel "por dentro"

The Lady Chapel formaba parte de la Abadía de Glastonbury, hoy en ruinas. Fundada en el siglo VII fue un monasterio benedictino que acumuló un gran poder en la época. La abadía vivió momentos de explendor que terminaron con un incendio en 1184. Su reconstrucción comenzó al poco tiempo y en tan solo 29 años recuperó su antiguo status.

Ruinas del transepto norte

En 1191 los monjes de Glastonbury hicieron un descubrimiento asombroso que cambió para siempre la historia del lugar. Poco antes de morir Enrique II de Inglaterra comentó que un adivino le había revelado donde podrían encontrar el sepulcro del Rey Arturo, aquel rey bretón que luchó contra la invasión de los sajones y bla bla bla, vamos el de la Tabla Redonda. Los monjes se pusieron a la tarea y dos años más tarde dieron con una tumba que contenía dos cuerpos, un hombre y una mujer, en el cementerio de la abadía. También encontraron una cruz en la que se leía la siguiente inscripción: “Aquí yace el célebre rey Arturo junto a Ginebra, su segunda esposa, en la Isla de Avalon”. Finalmente los restos fueron trasladados en 1278 a un sepulcro de mármol negro frente al altar mayor. La historia termina con la disolución de los monasterios. La abadía es saqueada y abandonada perdiéndose todas las reliquias, incluidos los huesos de Arturo y Ginebra, para siempre.

Lugar donde se trasladó el sepulcro de Arturo y Ginebra

Terminamos nuestro camino volviendo a la enigmática Isla de Avalon, la cual se decía era la morada de una poderosa diosa y que en ellan vivían unas brujas con poderes sobrenaturales. La más famosa de ellas era Morgana, la hermana del Rey Arturo. Aquí fue donde Arturo fue traído tras ser herido en su última batalla. Fue aquí donde se forjó Excalibur y le fue entregada. Contrariamente a lo que muestra la película Excalibur (1981) la espada que sacó de la roca no era Excalibur. Hubo dos espadas. Y también fue aquí donde Arturo quiso deshacerse de ella arrojándola al lago encantado del que había salido. Tras dos intentos la Dama del Lago, por fin, sacó su mano para recogerla.

Isla de Avalon

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.