Un paseo por Hellevoetsluis

Dado que este sábado me tocó trabajar y el domingo tenía una cita con Fernando Alonso en el Gran Premio de Mónaco esta vez no me fui muy lejos. Hoy os voy a hablar de mi “pueblo adoptivo”, Hellevoetsluis. Empezaré diciendo que cualquier parecido entre la forma escrita y su pronunciación son pura coincidencia, en holandés se dice “Gelefutslaus”. Se trata de una población situada a 30 km. al sur de Rotterdam cuya distribución se asemeja a la de una ciudad dormitorio, es decir, urbanizaciones del tipo “casa, jardín y coche a la puerta”, bueno, el “casco viejo” nada tiene que ver con esto.

Como en el caso de Rotterdam, el mar ha sido clave en el desarrollo de Hellevoetsluis. Su crecimiento fue paralelo a su elección como base naval por el Ministerio de la Marina allá por el siglo XVII. El núcleo urbano estaba protegido por una muralla, contaba con un astillero y muchos muelles de atraque. Con el tiempo las barreras defensivas fueron reforzadas hasta convertirlo en una auténtica fortaleza.

Entrada a la "fortaleza"


A principios del siglo XX el gobierno se llevó la base a naval a otro lado marcando un punto de inflexión en su historia. Los alemanes acabaron de rematar el asunto cuando demolieron el pueblo a conciencia tras haber sido evacuado por sus habitantes durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la finalización de ésta comenzó su reconstrucción.


Actualmente la principal industria de Hellevoetsluis es el turismo, en especial el relacionado con los deportes acuáticos y la pesca. Con cinco puertos disponibles venirse en barco no es ningún problema.


Faro (1822)

De todo este pasado que os contado aun quedan numerosas construcciones que dan fe de ello, empezando por el Fuerte de Haeerlem y su red de bunkers.


El perímetro exterior del casco viejo muestra una muralla muy bien conservada y una serie de canales a su alrededor de modo que todo él forma una especie de isla.


En ella encontramos unas cuantas construcciones históricas como el faro, el primer dique seco de Holanda (Droogdok Jan Blanken, 1806) y the Prinsehuis, residencia del gobierno regional en el s. XVII. A su izquierda el arsenal que hoy forma parte de las oficinas del ayuntamiento y “De Waag”, la casa de la báscula, donde se pesaban las mercancías bajo la supervisión de las autoridades locales. Al otro lado del canal principal sobresale el molino “De Hoop” (1804).

De dcha. a izda. De Waag, the Princehuis y el arsenal.

De Hoop

A pesar de no ser un pueblo muy grande hay un total de 6 “museos”, algunos más que otros. Al final, me decidí por el Museo Nacional de los Bomberos. Suena bien, ¿verdad?. Está situado en el Grootmagazijn (1768), el almacén donde se guardaban anclas, mástiles, cadenas y otros artilugios navales. Para ser sincero la exposición no está preparada para visitantes extranjeros aunque me pareció muy interesante. Después de todo, siendo niños, ¿quién no soñó alguna vez con ser bombero?.


Bomba de 1811

Motorspuit Vlaardingen 2 de 1907

Ahrens-Fox de 1927

Brandweer Houten Chevrolet Apache (1962-1978)