Las Merindades (parte 1)

Queridos lectores ya estamos de vuelta, es decir, que se me han acabado las dos semanas y media que tenía de vacaciones. Lo cierto es que no he parado, entre fiestas del Carmen e ir de aquí para allá no es que haya descansado mucho así que ahora necesito vacaciones de las vacaciones.

Hace tiempo que me dí cuenta que en general no apreciamos lo que tenemos cerca y consideramos más interesante aquello que viene de fuera. ¡Cuántos tesoros nos perdemos por no mirar a nuestro alrededor! En este sentido yo también me declaro culpable así que este verano aprovechando las circunstancias he buscado mi redención con una visita al norte de Castilla León. Las Merindades es una comarca de la provincia de Burgos en la que historia, tradición y naturaleza se mezclan a partes iguales para conformar el lugar perfecto para alejarse del ruido de la ciudad.

Ya desde tiempos remotos se constata la presencia nuestros ancestros en esta región. Buena prueba de ello es el yacimiento de Ojo Guareña, un conjunto de cuevas de más de 100 km. de longitud que sirvió de santuario al hombre paleolítico. La única gruta visitable es la Cueva de San Bernabé donde podemos “curarnos los ojos” en la pila del santo y admirar la Ermita de San Tirso y Bernabé, uno de los templos religiosos más curiosos que he visitado nunca.

Ermita de San Tirso y Bernabé por fuera

Vacaciones de verano

Estimados lectores,

Por fin llegaron las vacaciones y regresé a casa por un par de semanas. He dejado por un tiempo los molinos, el queso y los tulipanes. Es tiempo de descansar y tomar impulso para nuevas aventuras. El problema es que con tantas fiestas de verano a uno no le da tiempo de parar así que pienso en que necesitaré vacaciones de las vacaciones. El viaje que me trajo a casa fue una auténtica odisea y una vergüenza para la que se autoproclama la "primera aerolínea de nueva generación". Sólo con lo que me pasó el viernes y el sábado podría escribir un libro. 24 horas para volar de Amsterdam a Bilbao con visita no programada a Barcelona de regalo. Resulta que cuando ya estábamos embarcados y listos para salir se desató una tormenta terrible sobre el Aeropuerto de Schiphol y tuvimos que esperar dos horas para salir. A partir de aquí todo lo que nos sucedió fue un poco raro porque el avión despegó a sabiendas de que el Aeropuerto de Bilbao estaría cerrado así que nos desviaron a Barcelona. Una ver allí el personal de la compañía nos recibió con mentiras para ahorrarse las  reservas de hotel que nos correspondían y tenernos callados. La situación se fue calentando hasta que subimos a la zona de facturación para protestar. En esto llegó la policía y sólo entonces apareció un responsable que arregló la situación tras diez horas de un espectáculo bochornoso.

Bueno no os quiero aburrir con historias que son mejor olvidar. Saludos y como decía Terminator, ¡I´ll be back!

Hasta pronto.

CSD, Colonia Gay Pride 2010

Para terminar esta serie sobre Colonia os relato una curiosa coincidencia. Resulta que el mismo fin de semana que decido pasar en esta ciudad se celebraba el Christopher Street Day (CSD), lo que viene a ser el Día del Orgullo Gay. El origen de esta conmemoración viene de los hechos acaecidos el 28 de junio de 1969 en la calle Christopher de Nueva York cuando la comunidad gay cansada de la opresión que sufría por parte del gobierno se enfrentó de forma violenta con la policía. Esta manifestación se considera como el inicio del movimiento por los derechos de los homosexuales en todo el mundo.


Colonia es famosa por su tolerancia y cayendo en el tópico es considerada la capital gay de Alemania. Sus carnavales son los más famosos de país y como podéis ver a continuación el desfile del CSD no podía ser menos.

Visita a Colonia, parte 2

Como ya habréis adivinado por el artículo anterior pasamos el fin de semana en Colonia. Bajo un calor impropio del norte de Europa, más de 35 ºC, traspasamos la frontera Holanda-Alemania. El paisaje no cambia mucho pero es fácil darse cuenta cuando el que conduce es un alemán. Tan pronto rebasamos el borde pasamos de ir a 120 a los 170 km/h y os aseguro que incluso a esa velocidad nos seguían adelantando coches.

Aunque esta ciudad tiene mucho, hablar de Colonia es hablar de su catedral. Sus dos torres de 157 metros de altura dominan toda la ciudad y es lo primero que se ve según nos acercamos por la autopista. Su construcción comenzó en 1248 y terminó unos “pocos” años más tarde, concretamente en 1880. A pesar del largo período transcurrido su diseño no se alteró y siguió fiel al estilo gótico original. Parece increíble que este edificio sobreviviera a los bombardeos aliados que devastaron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial.


Visita a Colonia, parte 1

En el siglo I a.C. la tribu de los Ubii se establecieron a orillas del Río Rin (Rhine). Llegaron allí después de que los Eburones fueran borrados del mapa por Julio César. Las buenas relaciones con los romanos permitieron a los Ubii vivir en un territorio ocupado. Poco se sabe de este asentamiento inicial pero sí que “Oppidum Ubiorum” fue origen de la ciudad de Colonia. En aquella época el lugar era una base militar que albergaba legiones romanas.

En el año 15, durante una campaña militar, Agripina “la joven” nació en Colonia. Hija del general romano Germánico se casó con el Emperador Claudio por conveniencia. Para que os hagáis una idea de cómo era, se las arregló para que éste adoptara a Nerón y le nombrará su sucesor, tras lo cual asesinó a su esposo. Una vez en el poder, Nerón mandó asesinarla. ¡Vaya familia! Volviendo al tema, Agripina consiguió de su esposo que el destacamento militar recibiera el nombre de Colonia Claudia Ara Agrippinensis en su honor. Hecho insólito ya que fue la única ciudad romana que tomó su nombre de una mujer. Con el nuevo nombre llegó el estatus de 'ciudad' y Colonia se convirtió en la capital administrativa de Germania Inferior, provincia romana que hasta entonces no había sido más que un territorio ocupado.

CCAA (Colonia Claudia Ara Agrippinensis )