Visita a Colonia, parte 2

Como ya habréis adivinado por el artículo anterior pasamos el fin de semana en Colonia. Bajo un calor impropio del norte de Europa, más de 35 ºC, traspasamos la frontera Holanda-Alemania. El paisaje no cambia mucho pero es fácil darse cuenta cuando el que conduce es un alemán. Tan pronto rebasamos el borde pasamos de ir a 120 a los 170 km/h y os aseguro que incluso a esa velocidad nos seguían adelantando coches.

Aunque esta ciudad tiene mucho, hablar de Colonia es hablar de su catedral. Sus dos torres de 157 metros de altura dominan toda la ciudad y es lo primero que se ve según nos acercamos por la autopista. Su construcción comenzó en 1248 y terminó unos “pocos” años más tarde, concretamente en 1880. A pesar del largo período transcurrido su diseño no se alteró y siguió fiel al estilo gótico original. Parece increíble que este edificio sobreviviera a los bombardeos aliados que devastaron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial.



Por fuera se ve grandísima y nada más entrar impresiona la altura del conjunto. El techo está tan alto que no creo que se esmeraran mucho en adornarlo porque se necesitan prismáticos para ver que hicieron allá arriba. Su interior es muy oscuro y agradecimos especialmente el ambiente fresco en un día con tanto calor. 

Txemi frente a The Dom en Colonia



Una de las grandes atracciones de la catedral es subir a las torres para disfrutar de una vista panorámica. Llegar hasta arriba casi nos cuesta la vida, ¡cuántos escalones! ¡y qué calor!. Nada más bajar compramos una botella de agua y entramos de nuevo a rezar, digo… a recuperarnos. De hecho creo que la mayoría de los visitantes buscábamos estar al fresco.

Panorama desde The Dom en Colonia

Altstadt, Casco Viejo de Colonia

Como podéis suponer este no es el único templo religioso de la ciudad, Colonia cuenta con 12 iglesias románicas, todas ellas dentro de los límites de la antigua muralla medieval. Desafortunadamente la guerra si que golpeó aquí y todas fueron destruidas por los aliados. Una intensa labor de reconstrucción las devolvió a su antiguo explendor. Originaria del año 980 San Pantaleón es la más antigua de ellas. Igualmente interesante es la de San Gereon con una nave en forma de decágono ricamente adornada.

St. Gedeon Kirche en Colonia

En fin hablar de todas me llevaría mucho y además tampoco tuve tiempo de verlas así que para todos aquellos interesados en el tema os lo dejo como sugerencia para una futura visita. 

Cambiando radicalmente de tema nos dirigimos a la calle Appellhofplatz para adentrarnos en uno de los episodios más oscuros de la historia de la ciudad. El actual Centro de Documentación del Nacionalsocialismo, situado en el edificio El-De, fue el Cuartel General de la Gestapo (policía secreta del estado) en Colonia desde diciembre de 1935 a marzo de 1945. La Gestapo tenía el cometido de vigilar a la población y perseguir a aquellos que se oponían al régimen Nazi, así fueron responsables de la deportación y asesinato de miles de ciudadanos de los cuales algunos cientos fueron ejecutados aquí mismo, en el patio interior.

Todo el edificio es un recordatorio de las barbaridades que se cometieron durante los años del gobierno Nazi. A lo largo de tres plantas se exponen objetos, fotos, informes y certificados de todo tipo que atestiguan lo que ocurrió.


Carteles de propaganda en el Centro de Documentación del Nacionalsocialismo

Máquina con la tecla SS en el Centro de Documentación del Nacionalsocialismo

Si bien lo que vemos en la exposición es suficientemente terrible, la visita al sótano pone los pelos de punta. En los bajos del edificio los Nazis construyeron una prisión con 10 celdas que aun conservan las inscripciones realizadas por los presos en sus paredes. Se han documentado unas 1800 que describen situaciones desesperadas de aquellos que no saben como va a acabar el asunto.

Celdas en el Centro de Documentación del Nacionalsocialismo de Colonia

Centro de Documentación del Nacionalsocialismo en Colonia

Búnker antiaereo y sala de castigo en el Centro de Documentación del Nacionalsocialismo
Vamos a terminar esta segunda parte con algo curioso. Todos conocemos el término “Agua de Colonia” (eau de cologne). Resulta que el origen lo encontramos en Glockengasse 4711. El químico italiano Giovanni Maria Farina empezó la comercialización aquí de su agua olorosa en 1709. Originalmente era utilizada para enmascarar el mal olor de los aristócratas de la época, que raramente se lavaban.

Glockengasse 4711, donde se nació el Agua de Colonia