Frías (Las Merindades - parte 2)

Uno de los lugares con mayor encanto de la Provincia de Burgos es la ciudad medieval de Frías, con apenas 300 habitantes es la más pequeña de España. Está situada sobre el cerro de La Muela, una loma a orillas del Río Ebro y desde el tiempo de los romanos un importante punto estratégico. La primera cita documentada se corresponde a una donación al monasterio de San Juan de Orbañanos en el año 867. Por aquel entonces Frías era uno de tantos pueblos surgidos en los primeros momentos de la ocupación del Alto Ebro. Dada la importancia del lugar Alfonso VIII concede Fuero el 8 de abril de 1202 con el fin de acelerar la repoblación de la zona. En 1435 el rey Juan II de Castilla otorgó a la villa el título de ciudad para más tarde cederla al Conde de Haro y Condestable de Castilla, Pedro Fernández de Velasco.

La vista panorámica desde la base es la postal más “vendida” de Frías. Si alzamos la vista al horizonte dos construcciones destacan sobre el conjunto, el castillo y la Iglesia de San Vicente.

Frías


El castillo fue construido y reformado en varias fases entre los siglos XII y XV aunque hay que atribuir la mayor parte del trabajo al Conde de Haro en la segunda mitad del siglo XV que lo acondicionó a las modernas técnicas de guerra.

 Explanada del castillo

Torre del Homenaje

A lo largo de su historia el castillo ha sufrido abundantes agresiones que lo han ido deteriorando. En el siglo XIX la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas dejaron la fortaleza en muy mal estado. En 1920 el castillo, en un lamentable estado de conservación, pasó a manos municipales. En los setenta el complejo adquirió su imagen actual tras una costosa restauración.

Patio de armas

 Castillo desde la Calle del Mercado

Situada en el extremo opuesto al castillo, la Iglesia de San Vicente fue el otro bastión defensivo de la ciudad. Su diseño original era románico pero tras sucesivas reformas ha llegado a nuestros días como una extraña mezcla de estilos. Lamentablemente, tras el hundimiento de la torre en 1.904 queda muy poco de la construcción original. Como nota curiosa el Museo de Claustros de Nueva York hizo su propia contribución a la “conservación” de la iglesia llevándose el pórtico románico original.

Iglesia de San Vicente

Otro de los monumentos interesantes de Frías es su puente sobre el Río Ebro por el que se extendía la calzada romana que comunicaba la meseta castellana con la costa Cantábrica. El trazado discurría por varias poblaciones burgalesas hasta llegar a Orduña desde donde pasaban los mercaderes a Bilbao. Los pilares fueron construidos por los romanos aunque fue ampliamente reformado en el siglo XIV para dotarle de una torre defensiva en la parte central con la misión de controlar el tráfico y cobrar el pontazgo, un peaje obligatorio para aquellos que lo querían cruzar.

 Puente medieval de Frías

Nuevamente he de recurrir al tópico para describir las sensaciones se tienen al pasear por Frías y es que realmente parece que estamos en otro tiempo. Casas antiguas y calles estrechas y empinadas son sus señas de identidad, y todo el conjunto dominado desde lo alto por el castillo.

 Ladera sur

Torre del castillo

Frías desde el castillo

Calle del Mercado

 Plaza del Ayuntamiento

Dado el poco espacio que hay sobre La Muela los habitantes de Frías tuvieron que ser creativos a la hora de contruir sus viviendas. Así edificaron tanto hacia arriba como hacia abajo excavando la roca. La parte alta de la ciudad es un ejemplo de urbanismo imaginativo formado por casas de dos o tres pisos y varios sótanos por debajo del nivel del suelo.

Cimientos excavados en la roca

La parte más curiosa de esta arquitectura la encontramos en la cara sur del cerro donde llegaron al extremo de construir en el mismo borde del acantilado de modo que las fachadas se funden con las paredes del mismo. Las casas colgantes no son un fenómeno exclusivo de Frías pero sí otro rasgo característico de la ciudad con un elemento que las diferencia de otras. El hecho es que los sótanos se encuentran comunicados entre sí formando un corredor que servía para defender a la ciudad en caso de ataques, es el llamado Paseo de Ronda.

Casas colgantes de Frías

En resumen, un magnífico lugar lleno de detalles.


Continuará...