Gante, ciudad medieval

El sábado pasado volvimos a salir por ahí. Esta vez le tocó a la ciudad belga de Gante. Las previsiones del tiempo daban un 30% de probabilidad de lluvia ligera así que nos la jugamos. Al salir de casa una mirada al cielo nos mostraba un cielo gris amenazante aunque suspirábamos por un tiempo diferente 100 kilómetros al sur. Lo cierto es que la lluvia nos acompañó en algunos tramos del camino pero afortunadamente llegamos en “condiciones de seco”. 

Como en casi todas las grandes ciudades todo empieza con la construcción de una iglesia, en este caso fue San Amado quien construyó su abadía allá por el año 630 en la confluencia de los Ríos Scheldt y Lys. Durante la Edad Media Gante se convirtió en una de las ciudades más grandes y ricas del norte de Europa sólo superada por París. Desde muy antiguo los ciudadanos de Gante han tenido la reputación de ser muy cabezotas. Siempre defendieron sus derechos contra los gobernantes que trataron de suprimir los privilegios que habían adquirido durante siglos. Este carácter rebelde lo llevaron hasta el extremo en 1539 cuando se sublevaron contra su propio rey, el emperador Carlos I de España y V de Alemania nacido allí. La respuesta no se hizo esperar. En 1540 Carlos I regresó con un ejército a su ciudad natal. Gante fue declarada culpable de desobediencia y fue degradada a ciudad de segunda categoría. No contento con eso el 3 de mayo de 1540,  el Emperador obligó a un cortejo de ilustres ganteses a postrarse ante él con una soga alrededor del cuello y pedir clemencia en voz alta. De esa humillación a los ganteses les quedó el apodo de los “Stropkes” o los que llevan la soga al cuello”.

Dejamos el coche en un parking subterráneo a 5 minutos del centro llamado Reep. Nada mas cruzar el canal nos topamos intencionadamente con la Catedral de San Bavón, como dice mi guía si viniéramos a ver una sola cosa debería ser esta. La actual catedral fue finalizada en el siglo XVI y se levanta sobre los cimientos de una antigua iglesia románica del año 942 y de la que tan sólo queda la cripta. 


Catedral de San Bavón de Gante
Catedral de San Bavón


Aunque por fuera no da la impresión de ser una obra maestra, su interior está lleno de pinturas, esculturas y altares de gran valor artístico. Una vez dentro perdí la cuenta del número de capillas y mausoleos que tiene. Su mayor tesoro es “La adoración del cordero místico” (1432) de Jan van Eyck que se considera una obra maestra de la escuela flamenca.


“La adoración del cordero místico” (1432) en Gante
“La adoración del cordero místico” (1432)

 
No menos importantes son el Altar Mayor (1705-1719) de 18 metros de altura, cuyo crucifijo y candelabros fueron regalo de Napoleón de Bonaparte con motivo de una vista suya en 1803, o una de las obras maestras de Rubens “La entrada de San Bavón en la Abadía de Gante” (1624).   



Púlpito de la Catedral de San Bavón de Gante
Púlpito

Justo enfrente de la catedral está el Campanario Belfort del siglo XIV que aloja las campanas que han dado hilo musical a la ciudad durante siglos. La campana más apreciada era la Roeland (1315) que fue destruida por Carlos I en 1540 como castigo por la rebelión del año anterior. 28 de las 54 campanas que hoy suenan fueron fabricadas con los pedazos de la ”favorita”. Anexo a esta construcción encontramos el “Cloth Hall” (1425) el salón donde los comerciantes de lana hacían negocios en la Edad Media y que hoy albergan la oficina de turismo y hace de entrada a la torre.

Torre de Belfort de Gante
 Torre de Belfort


Siguiendo la misma línea que nos trajo desde la catedral llegamos a la Iglesia de San Nicolás, un proyecto de los siglos XIII y XV pagado con el dinero de los comerciantes ricos y los gremios de artesanos de la ciudad. En su interior destacan un altar barroco ricamente decorado y un púlpito en madera espectacular.

Iglesia de San Nicolás y Torre Belfort al fondo en Gante
 Iglesia de San Nicolás y Torre Belfort al fondo
Altar Mayor por detrás de la Catedral de San Nicolás de Gante
Altar Mayor por detrás


En 1180 Felipe de Alsacia quiso demostrar a los ganteses quien mandaba allí construyendo un impresionante castillo en mitad de la ciudad que asustara al personal. Simplemente con subir a la torre del homenaje del Castillo de Gravesteen se domina toda la ciudad. La visita incluye todas y cada una de las estancias del mismo incluidas habitaciones y sótanos. Al pagar la entrada te dan una guía audiovisual que cuenta una historia de intriga así como acceso al museo de la tortura también en su interior.
 
 
Castillo de Gravensteen de Gante
Castillo de Gravensteen

Salimos del castillo en dirección a Graslei y Korenlei, las dos riberas del Muelle Medieval. Esta zona del casco viejo es un auténtico viaje en el tiempo, ¡que maravilla!. Afortunadamente, la ciudad apenas fue bombardeada durante las dos guerras mundiales así que hoy podemos disfrutar de este patrimonio histórico.


Muelle Medieval de Gante
Muelle Medieval
Ribera de Graslei en Gante
Ribera de Graslei

En este punto nos empezó a llover ligeramente así que apresuramos el paso para cruzar el Puente de San Miguel. Desde arriba contemplamos el muelle una vez más y con un giro nos llevamos la postal típica de la ciudad. Las tres torres son el símbolo más representativo de Gante y se corresponde por de izquierda a derecha la torre de la Iglesia de San Nicolás, la Torre Belfort y el campanario de la Catedral de San Bavón.


Las “Tres Torres” de Gante
Las “Tres Torres” de Gante

En este punto pusimos fin a la visita y nos dirigimos a toda prisa al coche porque llovía a cántaros. Se nos quedaron algunas cosas en el tintero pero vimos lo suficiente como para querer repetir….

Iglesia de San Nicolás y Casco Viejo desde lo alto de Belfort en Gante
Iglesia de San Nicolás y Casco Viejo desde lo alto de Belfort

 
Palacio de Geeraard de Duivelsteen de Gante
Palacio de Geeraard de Duivelsteen
Edificio Post Plaza en Korenmarkt de Gante
Edificio Post Plaza en Korenmarkt


Barrio de Pathershol de Gante
Barrio de Pathershol
Gante y sus canales
Gante y sus canales