Pasamos una mañana soleada en Middelburg

Aquí en Holanda para contar los días soleados nos sobra con los dedos de ambas manos. Sólo es mi primer año pero por lo que me cuentan los compañeros esto es lo habitual. Ya sea por casualidad o por la estricta aplicación de la Ley de Murphy los pocos días buenos caen siempre entre semana. No obstante el mal tiempo no nos deja en casa aunque en esta ocasión nos tocó un perfecto día de verano.
 

Nuestro destino no está lejos de Hellevoetsluis así que salimos a eso de las diez de la mañana camino de la histórica ciudad de Middelburg. La capital de la provincia de Zeeland se encuentra en la actual península de Walcheren, escribo lo de “actual” porque en su origen Walcheren era una isla que los holandeses finalmente conectaron al continente mediante polders y una gran dique.
 
 

Visitamos Mini-Europa

Hace unas semanas hablamos de cómo visitar todo un país en un sólo día, un viajecito a La Haya y ¡voilá! Holanda a nuestros pies. El parque de Madurodam fue una fantástica oportunidad para marcar próximos destinos en nuestro mapa. En nuestro viaje a Bruselas nos acercamos a Mini-Europa otro parque para disfrute de los muy viajeros que nos brinda la oportunidad de descubrir los rincones más bellos de Europa en poco tiempo.

Mini-Europa se encuentra en el parque donde se celebró la Expo58, a poca distancia del impresionante Atomium que como pódeis comprobar sale en casi todas las fotos. Sí, ese Atomium que se ve junto a las maquetas es el edificio real, el que mide 102 metros de altura.


Parque Mini-Europa en Bruselas
Mini-Europa

Bruselas, la capital de Europa

El 17 de abril de 1958 se celebró en Bélgica la primera gran exposición tras la Segunda Guerra Mundial, la Expo58 o Feria Universal de Bruselas fue un evento de gran éxito cuyo edificio principal quedó como imagen de la ciudad de Bruselas para siempre. El Atomium es a Bruselas lo que la Torre Eiffel a París o el Big Ben a Londres. Esta construcción de 102 metros de altura se compone de 9 esferas interconectadas que representan una molécula de hierro gigante. Cada esfera tiene 18 metros de diámetro y alberga salas de exposiciones y otros espacios de uso público. La que se encuentra en lo más alto permite disfrutar de una vista panorámica de la ciudad.

Atomium en Bruselas
Atomium

Maastricht, el cruce del Río Mosa

En esta ocasión nos desplazamos a la menos holandesa de las ciudades holandesas. Debido a su especial localización geográfica, Maastricht siempre se ha sentido más vinculada a Bélgica y Alemania que a los Países Bajos. En 1839 tras una serie de disputas, incluida una anexión a la 1ª República Francesa por parte de Napoleón, la ciudad se incorpora a Holanda definitivamente.

Maastricht debe su existencia y su nombre al Río Mosa (Maas en holandés). Esta ciudad puede decir con orgullo que se encuentra habitada de forma ininterrumpida desde la época del Imperio Romano convirtiéndola en una de las más antiguas del país. Fundada en el 50 a.C su nombre deriva del latín Mosae Trajectum (Cruce del Mosa) en referencia al puente que los Romanos construyeron en este enclave durante el reinado de Augusto César (años 27 a.C. – 14). Hoy en día poco queda de esta civilización salvo la localización original del puente y algunas excavaciones.

Puente de San Servacio de Maastricht
Monumento que indica donde estaba el puente romano y al fondo Puente de San Servacio construido en el siglo XIII para reponerlo tras su hundimiento en 1275.