Maastricht, el cruce del Río Mosa

En esta ocasión nos desplazamos a la menos holandesa de las ciudades holandesas. Debido a su especial localización geográfica, Maastricht siempre se ha sentido más vinculada a Bélgica y Alemania que a los Países Bajos. En 1839 tras una serie de disputas, incluida una anexión a la 1ª República Francesa por parte de Napoleón, la ciudad se incorpora a Holanda definitivamente.

Maastricht debe su existencia y su nombre al Río Mosa (Maas en holandés). Esta ciudad puede decir con orgullo que se encuentra habitada de forma ininterrumpida desde la época del Imperio Romano convirtiéndola en una de las más antiguas del país. Fundada en el 50 a.C su nombre deriva del latín Mosae Trajectum (Cruce del Mosa) en referencia al puente que los Romanos construyeron en este enclave durante el reinado de Augusto César (años 27 a.C. – 14). Hoy en día poco queda de esta civilización salvo la localización original del puente y algunas excavaciones.

Puente de San Servacio de Maastricht
Monumento que indica donde estaba el puente romano y al fondo Puente de San Servacio construido en el siglo XIII para reponerlo tras su hundimiento en 1275.

La ciudad se encuentra a los pies del Monte de San Pedro (Sint-Pietersberg). Compuesto por roca caliza blanda, los romanos y todos los que vinieron detrás utilizaron este material para la construcción de edificios. A medida que se extraía la roca se fue formando una extensa red de galerías que hoy mide más de 200 km. de longitud. Así estos túneles han servido como refugio para los habitantes de Maastricht en tiempos bélicos. En la Segunda Guerra Mundial, durante la ocupación alemana, además escondieron obras de arte holandesas como  “La ronda de Noche” de Rembrandt entre otros tesoros.

Cuevas del Monte de San Pedro (Sint-Pietersberg) en Maastricht
Cuevas del Monte de San Pedro (Sint-Pietersberg)  

 
Dada su estratégica localización Maastrich ha sufrido numerosas batallas para controlar el paso del Mosa. La más curiosa para mí es el Asedio de Maastricht durante la Guerra Franco-Holandesa.  El 25 de junio de 1673 Charles de Batz de Castelmore, capitán de los “Mosqueteros del Rey" y también conocido como d´Artagnan, fue alcanzado por una bala que lo mató en la Puerta Tongerse. Este hecho inspiró a Alejandro Dumas para escribir las historias de Los Tres Mosqueteros que todos conocemos.

Como en el caso de Utrecht esta ciudad también nos recuerda la firma de un importante acuerdo internacional, nada menos que el Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht firmado el 7 de febrero de 1992. Este tratado seguro que ha traído muchísimos cambios a nivel político pero las dos medidas fundamentales que notamos los ciudadanos es que se acabaron las fronteras permitiendo la libre circulación de personas y la unión monetaria con el euro, la moneda única, el 1 de enero de 2002. Esto fue a la postre el negocio del siglo porque los precios subieron con la excusa del redondeo, ¡se acabaron los cafés a 100 pesetas! Y bienvenidos los cafés a un euro (166 ptas.).

Moneda de un Euro
Moneda de 1 Euro

Quizá por el hecho de haberse firmado aquí el Tratado de la Unión tenía la idea de que Maastricht sería una ciudad moderna con altos rascacielos y grandes avenidas. Estaba equivocado y me alegro porque lo que vimos realmente tiene mucho encanto. Empezando por la oficina de turismo que se encuentra en los bajos de Dinghuis, Ayuntamiento y Juzgado en el siglo XV. Está situada en pleno Casco Viejo en una zona enteramente peatonal repleta de tiendas, cafés y restaurantes alojados en edificios de época.

Una calle cualquiera en Maastricht
Una calle cualquiera en Maastricht
Oficina de Turismo (VVV) de Maastricht
Oficina de Turismo (VVV)
Tras pararnos en algunos escaparates cruzamos el distrito comercial para llegar a la Plaza Markt donde nos topamos con el mercado semanal. En el centro se erije su impresionante ayuntamiento del siglo XVII.

Ayuntamiento de Maastricht
Ayuntamiento de Maastricht

No menos interesantes son la murallas de la ciudad que siguiéndolas llegamos a la Puerta del Infierno, Helpoort, del siglo XIII, la puerta medieval más antigua de toda Holanda.

Murallas de la ciudad de Maastricht
Murallas de la ciudad


Helpoort en Maastricht
Helpoort

Aprovechando un cielo más que bonito nos dirigimos a la plaza Vrijthof para comtemplar la postal típica de la ciudad, ésa en la que salen la Iglesia de San Juan Bautista con su característica torre roja y la Basílica de San Servacio, lugar de peregrinaje, donde se encuentra su sepulcro y que el Papa Juan Pablo II visitó en 1985.  

Basílica de San Servacio de Maastricht
Basílica de San Servacio

 
Iglesia de San Juan Bautista de Maastricht
Iglesia de San Juan Bautista

Estos nos son los únicos templos religiosos de interés cultural, en la Plaza Onze Lieve Vrouweplein rodeada por numerosas cafeterías se encuentra la Basílica de Nuestra Señora, una construcción de nada menos que el siglo XI. 

Iglesia de Nuestra Señora de Maastricht
Iglesia de Nuestra Señora

En su entrada se encuentra la figura de Nuestra Señora Estrella del Mar a la que se le suponían poderes milagrosos y que a principios del siglo XVII atrajo a numerosos peregrinos. Cuando los Calvinistas subieron al poder en 1632 la estatua fue ocultada. La leyenda dice que en 1699 la estatua marcó la “ruta del orador” bajando del pedestal y caminando por las calles embarradas de Maastricht. Al día siguiente descubrieron que la estatua tenía los bajos del vestido manchados de lodo con lo que dieron por bueno el milagro.

Nuestra Señora Estrella del Mar de Maastricht
Nuestra Señora Estrella del Mar

Terminamos nuestro periplo religioso visitando una “iglesia” de lo más curiosa, la Librería Dominicana situada en la antigua Parroquia de los Dominicos. Por sí mismo este establecimiento no sería noticia si no fuera porque se encuentra en un edificio de más de 800 años de antigüedad que lo convierte en una de las librerías más espectaculares del mundo. Simplemente única.

Librería Dominicana (dentro de una iglesia)
Librería Dominicana

Terminamos la tarde en una población cercana llamada Valls en cuyo término municipal se encuentra el punto más alto de Holanda, una “montaña” de 322.5 metros.

Punto más alto de Holanda
A 322.5 metros de altura

No obstante lo realmente interesante es el “Punto de los Tres Países” donde confluyen las fronteras de Holanda, Alemania y Bélgica y que se conoce como Drielandenpunt en holandés, Dreiländereck en alemán y Trois Frontières en francés.

Drielandenpunt, Punto de los Tres Países
Drielandenpunt


 
Drielandenpunt, Punto de los Tres Países
Aquí “en las afueras de Bilbao”, en Alemania y mi hermana sacando la foto desde Bélgica.