Carta desde París I

Estimad@ ami@,

Nos ha dado mucha pena que al final no pudieras venir, el viaje ha sido muy bonito y hemos disfrutado mucho. Estamos seguros de que te hubiera encantado pasar unos días en París. Recuerda que habíamos quedado enfrente del edificio de la Sorbona, ese colegio medieval fundado en 1257 para alumnos pobres y que posteriormente fue absorbido por la Universidad de París. Como no venías hicimos tiempo acercándonos al Panteón (1790). Se trata de un edificio de estilo neoclásico que comenzó como un proyecto de iglesia y que la Asamblea Nacional decidió que sirviera como homenaje a personajes ilustres de Francia. Así, la cripta guarda las tumbas de personalidades como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo o Émile Zola entre muchos otros.

Panteón de París
Panteón


El interior es realmente impresionante y además de las pinturas que decoran las paredes hay dos puntos que concentran todo el interés. En el centro se encuentra el famoso Péndulo de Foucault que en 1851 este físico instaló para demostrar la rotación de la Tierra.

Péndulo de Foucault en París
Péndulo de Foucault


Al final de la sala central está la Convención Nacional, un monumento en recuerdo de la asamblea legislativa que gobernó durante la Primera Revolución Francesa desde el 20 septiembre de 1792 hasta el 26 de octubre de 1795.

La Convención Nacional en París
La Convención Nacional


Como no venías preguntamos donde podiamos hacer tiempo y nos dijeron que el Palacio de Luxemburgo no estaba lejos y que allí podíamos sentarnos a descansar en sus jardínes que para eso han puesto sillas. El tiempo era magnífico y te esperamos un buen rato tomando el sol. En ese tiempo nos contaron que este palacio es sede de la Cámara Alta del Parlamento Francés y que junto a la Asamblea Nacional detenta el poder legislativo de la República.

Palacio de Luxemburgo de París
Palacio de Luxemburgo


Ya sabes que somos bastante impacientes así que finalmente nos levantamos para ir al centro. Pusimos rumbo a la Isla de la Cité en pleno corazón de París. En el camino pudimos visitar el Teatro Odeon, inaugurado por Maria Antonieta el 9 de abril de 1782 y que vivió el estreno de Las Bodas de Fígaro el 27 de abril de 1784.  

Teatro Odeón de París
Teatro Odeón


Antes de cruzar el Río Sena nos paramos unos minutos a contemplar la Fuente de San Miguel (1860) dedicada al Arcángel del mismo nombre, protector de Francia.

Fuente de San Miguel de París
Fuente de San Miguel


Llegamos a la isla y vimos una fila de gente que quería entrar en Saint Chapelle, una iglesia del siglo XIII, capilla del Palacio Real, y que Luis IX mandó construir para guardar su increíble colección de reliquias, entre ellas la corona de espinas y parte de la cruz donde Jesucristo fue crucificado. Tuvimos que esperar una hora para entrar pero por lo que vimos mereció la pena. La parte inferior de la capilla está dedicada a la Virgen María, se trata de una especie de cripta muy colorida y que al fondo tiene una escultura de la virgen.

Iglesia de Saint Chapelle de París
Iglesia de Saint Chapelle


La parte superior estaba en obras y el altar mayor tapado por un inmenso toldo, aún así el resto nos dejó con la boca abierta. Las paredes estaban profusamente decoradas con pinturas y esculturas y todo ello bañado por la luz que atravesaba sus impresionantes cristaleras.  


Iglesia de Saint Chapelle de París
Iglesia de Saint Chapelle

Salimos a la calle y como seguías sin aparecer cruzamos la calle para dirigirnos a la iglesia vecina, Notre Dame. Esta es una de las grandes atracciones de la ciudad y una de las catedrales más famosas del mundo gracias a que el escritor Victor Hugo ambientó una de sus obras en este lugar. ¿Quién no ha oído hablar de Quasimodo, el jorobado de Notre Dame?.

Catedral de Notre Dame de París
Catedral de Notre Dame


Esta catedral es uno de los mejores ejemplos del estilo gótico francés, empezaron su construcción en 1163 y no fue hasta 1345 cuando la dieron por terminada si bien desde entonces ha sido reformada en varias ocasiones para salvar su existencia. A lo largo de su historia ha sido testigo de momentos históricos que la han elevado a monumento nacional. Bodas reales como la de Jacobo V de Escocia y Magdalena de Francia (1537) y la de María de Escocia y Francisco II de Francia (1572) han contribuido a ello. Para los franceses más importante aún fue la coronación de Napoleón Bonaparte y Josefina el 2 de diciembre de 1804.

Coronación del Emperador Napoleón I y Josefina obra de Louis David (Museo Louvre)
Coronación del Emperador Napoleón I y Josefina obra de Louis David (Museo Louvre)


Otros hechos de igual interés son la beatificación y canonización de Juana de Arco en 1909 y 1920 respectivamente. En 1980 el Papá Juan Pablo II ofició una misa aquí. Además este templo ha visto dos funerales de Estado, el del General Charles de Gaulle en 1970 y el del presidente François Mitterrand en 1996.

Juana de Arco
Juana de Arco