Holanda y su lucha contra el mar (parte 1)

Si algo se puede decir de los holandeses es que son unos maestros dominando la naturaleza. Dado que gran parte del país se encuentra por debajo del nivel del mar, desde tiempos inmemoriales los habitantes de estas tierras han tenido que romperse la cabeza para controlar el nivel del agua. Cuando aun no había estaciones de bombeo aplicaron soluciones más o menos ingeniosas para evitar la salinización de áreas que cultivables y agrandar el país. En este sentido los holandeses tienen una larga experiencia ganando terreno al mar utilizando la técnica de los “polders”. Este método consiste en aislar porciones de mar mediante diques para posteriormente desecarlas. Holanda cuenta con unos 3000 y los primeros polders fueron construidos en el siglo XI. Esta técnica también ha servido para crear islas artificiales o para unir las ya existentes al continente como en el caso de Walcheren que fue unida a Zuid-Beveland y ésta a su vez a la provincia continental de Brabante Norte.

Como hemos comentado Holanda ha tenido que desarrollar sistemas de control de agua para sobrevivir. Buen ejemplo de ello es la población de Alblasserwaard. En el siglo XIII las continuas inundaciones que sufría se hicieron insostenibles. En un primer momento construyeron canales para desalojar el exceso de agua. Sin embargo esta idea no fue suficiente y decidieron construir una serie de molinos en Kinderdijk con objeto de achicar el agua que inundaba la zona. Este sistema no fue la panacea pero mejoró mucho la situación. Hoy en día el complejo de molinos sigue en pie y en 1997 fue reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.


Kinderdijk, un sistema de achique de 19 molinos
Kinderdijk, un sistema de achique medieval

Ajax 0 - Real Madrid 4

Ayer cruzamos media Holanda, lo cual, todo hay que decirlo, no es mucho para asistir al partido de la Champions League que disputaban el Ajax de Ámsterdam y el Real Madrid. Ya que estamos “en las afueras de Bilbao” hay que aprovechar ocasiones como ésta. El año pasado ya hicimos algún intento para ver al Barcelona cuando fue a jugar a Londres contra el Chelsea aunque en aquella ocasión la cosa estaba mucho más difícil. Para todos aquellos que desean moverse por Holanda, Rotterdam a las 5 de la tarde es una zona a evitar rigurosamente. El Europoort es un agujero de difícil salida y congestionado que acumula horas de los pacientes conductores que por allí transitan. A esas horas es mejor ir en bicicleta.

Una vez librado el atasco nos centramos en lo nuestro que era aparcar, encontrar a Javi “el de las entradas” y acceder al campo. Nuestro sitio era uno de los “gallineros” pero para ser sinceros el Ámsterdam Arena es un campo moderno en el que se ve bien desde cualquier lugar. La única pega es que estábamos “protegidos” por una red que estropeaba nuestras fotos que no pudo empañar un buen partido.

Ajax 0 - Real Madrid 4 en el Amsterdam Arena. Champions League.



Visitamos Heidelberg


A priori el nombre no nos decía nada pero tras él se esconde una ciudad muy interesante que fue respetada durante la Segunda Guerra Mundial ya que no fue bombardeada. Con esta premisa es fácil imaginar que su magnífico estado de conservación es un imán para turistas y según me cuentan es especialmente popular entre los japoneses. Heidelberg está situada a orillas del Río Neckar en la región alemana de Badem-Wurtemberg y es famosa por su Schloss (Palacio) y por ser la sede de la universidad más antigua de Alemania. Además de estas dos indiscutibles atracciones aquí tenemos mucho más, sus museos, sus puentes y su casco viejo la hacen muy interesante.


Iglesia del Espíritu Santo de Heidelberg
Iglesia del Espíritu Santo


Obras imprescindibles del Museo Louvre de París

En vista del gran éxito que tiene el artículo sobre el Museo Británico (British Museum) me veo en la obligación moral de buscarle un compañero que esté a la altura y nada mejor para ello que escribir acerca del Museo Louvre.

Museo Louvre de París
Museo Louvre

Como muchos de vosotros sabéis recientemente tuvimos la oportunidad de pasar un fin de semana en París (1, 2, 3) y, como no, este museo de fama mundial entró en nuestra agenda. El Palacio de Louvre empezó a construirse en el siglo XII para guardar las orillas del Río Sena. Con el paso del tiempo este bastión defensivo fue perdiendo su función inicial hasta que a mediados del siglo XIII, bajo el reinado de Luis IX, comenzó a utilizarse como residencia real. Y así fue durante muchas décadas hasta que en 1678 Luis XIV se trasladó al Palacio de Versalles dejando el Louvre como casa para su colección de arte. Tras la Revolución Francesa el Louvre tomo un papel dominante en la cultura francesa y parte de él se abrió por primera vez al público como museo el 8 de noviembre de 1793.

Fotografías del viernes (13): Cardiff

Mirada retrospectiva para volver a la capital de Gales y contemplar como una ciudad industrial se moderniza con el tiempo. En ese sentido me recordó mucho a Bilbao.

Torre del reloj del Castillo de Cardiff
Torre del reloj del Castillo de Cardiff


Deutsche Bierfest

Aprovechando que octubre aun no está muy lejos os voy a contar algo de cómo los alemanes hacen su particular homenaje a la cerveza. Hace un par de semanas tuve la oportunidad de ir a un Bierfest (Festival de la Cerveza). El viaje de trabajo que me llevó a Frankfurt derivó gracias a la invitación de un colega en fin un de semana de fiesta 100% alemana. El artículo es bilingüe para que algunos amigos lo entiendan y está en inglés porque aún no domino el alemán tanto como quisiera.

October is not far in time so I will tell you something about how Germans make their particular homage to beer. A few weeks ago I took the chance of going to a Bierfest (Beerfest). It was a business trip to Frankfurt which luckily turned into a 100% German weekend party due to a colleague invitation. This is a bilingual article for some friends to understand what the hell I write about. Warum ist das Artikel in Englisch? Weil ich nur bisschen Deutsch spreche.

Carta desde París III

Viene de aquí

Pasamos un rato muy agradable en el patio del Louvre, las tres pirámides acristaladas contrastan mucho con el resto del palacio, digamos, mucho más clásico pero el conjunto es realmente muy bonito. El buen tiempo invitaba a pasear así que salimos por el lado oeste en  dirección de los Jardines de Tuileries. A medio camino nos topamos con un estanque rodeado de sillas como en los jardines del Palacio de Luxemburgo. Te esperamos pero un dulce olor nos levantó y continuamos hasta llegar al otro extremo del parque. Unos gofres cubiertos de crema caliente habían sido el señuelo. La tentación era grande y, claro, caímos como unos benditos.

Obelisco de Luxor en la Plaza de la Concordia de París
Obelisco de Luxor en la Plaza de la Concordia