El milagro de Fátima


El 13 de Mayo de 1917 Lúcia, Francisco y Jacinta se encontraban cuidando su rebaño en un paraje cercano a la localidad de Fátima llamado Cova da Iría (Portugal). A eso del mediodía los “tres pastorcitos” fueron sorprendidos por una luz brillante. Encima de una encina vieron la imagen de una "una señora vestida de blanco, más brillante que el Sol". La “señora” pidió a los pastorcitos que rezaran mucho y les indicó que volvieran el mes siguiente. Los niños obedecieron y la "señora" volvió a aparecerse en el mismo lugar con la promesa de volver. En la aparición del mes de julio la "señora" les hizo tres revelaciones que más tarde fueron conocidas como los "secretos de Fátima". La cosa no se quedó ahí y les prometió que en octubre haría un "milagro" para que la gente pudiera creerles ya que nadie, excepto ellos, podía verla o escucharla. La fama de las apariciones iba aumentando y con ella las personas que acompañaban a los niños a Cova de Iría los días 13 de cada mes. En el mes de agosto los niños no pudieron asistir a la cita ya que fueron encerrados y amenazados para que contaran su secreto. Una vez liberados volvieron a ver a la señora aunque en un lugar distinto al habitual llamado Valinhos.

El milagro de Fátima. Lúcia, Francisco y Jacinta (Fuente: Wikimedia Commons)
Lucía, Jacinta y Francisco (Fuente: Wikimedia Commons)


La Noble Villa de Portugalete (parte III)

Continuamos nuestro paseo hasta llegar a los pies de la estatua erigida en memoria de Víctor Chávarri, un empresario portugalujo que fue decisivo para la industria de la comarca. En 1882 fundó La Vizcaya, una fábrica metalúrgica pionera en la época que más tarde se fusionó con Altos Hornos de Vizcaya (AHV), toda una institución para las gentes de la “margen izquierda” de la ría. Fue también fundador del ferrocarril de Bilbao a Santander. En resumen un pionero que en 1854 nació en la “Calle del Medio” (Calle Víctor Chávarri).

Estatua de Víctor Chávarri (1903) en Portugalete
Estatua de Víctor Chávarri (1903)


La Noble Villa de Portugalete (parte II)

Tras el artículo anterior en el que recorrimos de manera rápida la historia de Portugalete, llega el momento de ponernos las zapatillas y patearnos sus calles. No cabe duda que el principal atractivo turístico es el Puente Colgante, el puente transbordador más antiguo del mundo. Fue construido en 1893 como solución para unir ambas orillas de la Ría del Nervión sin interrumpir el tráfico marítimo. El proyecto fue encargado a Martín Alberto de Palacio que tuvo que eludir las travas de un contratista francés gastando una fortuna en una revisión del diseño encargada al mismísimo Eiffel. En 1937 durante la Guerra Civil Española los Republicanos sabotearon el puente ante el avance de las tropas franquistas. El 17 de junio volaron el travesaño de 160 metros de longitud con explosivos y no fue hasta el 19 de junio de 1941 cuando se terminó su reconstrucción. En 1999 se cambió la barquilla por una más moderna y sobre todo más cubierta (¡que frío se pasaba en la antigua!) y se instalaron unos ascensores para permitir cruzar la ría por la parte superior del puente. El precio del paseo anda por los 5 euros. En 2006 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Puente Colgante
Puente Colgante


La Noble Villa de Portugalete (parte I)


Hace tiempo que tenía pendiente escribir un artículo de mi pueblo. Diréis que no vivo en él pero Portugalete siempre será mi pueblo y Buena Vista, “el barrio”. Estas Navidades he paseado por sus calles como un turista queriendo descubrir la historia de esos lugares donde tanto hemos jugado de niños o nos escondíamos para ir “de litros”.


Escudo de Portugalete
Escudo de Portugalete


El origen de Portugalete es incierto, poco se sabe del asentamiento que dio lugar al pueblo pero lo que es seguro es que la Noble Villa de Portugalete fue fundada en 1322 por María Díaz de Haro. El documento fundacional se perdió pero afortunadamente Juan II de Castilla confirmó los derechos adquiridos en 1432. Ambos documentos otorgaban a la villa ciertos beneficios comerciales como el transporte de materias primas provenientes de la zona de Las Encartaciones. Durante la Edad Media el País Vasco vivió una profunda crisis provocada por el hambre y la peste negra. Los señores feudales, acostumbrados a vivir del cuento, veían como las rentas bajaban y para mantener su tren de vida buscaban nuevas fuentes de ingresos. Como había muchos gallos y sólo un corral la cosa desembocó en una lucha entre nobles. Así comenzaron las “Guerras de Banderizos” en las que los “señores” cambiaban frecuentemente de bando en función de sus intereses. Esta situación insostenible terminó a finales del siglo XV cuando la Corona tomó cartas en el asunto y asumió el control administrativo de las villas para acabar con semejante disparate. Portugalete no fue ajeno a estas luchas ya que fue el feudo de los Salazar. El más famoso de ellos fue Lope García de Salazar célebre por su perfil como historiador y al que le debemos “Las Bienandanzas e Fortunas” una enciclopedia histórica que cubre desde la creación del mundo hasta el siglo XV. Gracias a ella se conoce con bastante detalle lo que ocurrió durante las “Guerras de Banderizos”. Su sucesión le trajo numerosos problemas hasta el punto de terminar sus días encerrado en la Torre Salazar de Portugalete, donde murió envenenado.