Lisboa (parte II)

Continuamos nuestro recorrido por Lisboa sin abandonar el Distrito de Belém. Esta “freguesía” está estrechamente ligada a la Era de los Descubrimientos pues de aquí partían las expediciones. De aquí salió Vasco da Gama rumbo a la India, Magallanes para dar la vuelta al mundo y Bartolomé Dias para bordear el Cabo de Buena Esperanza. Como ya hemos visto en el anterior artículo Belém está plagado de lugares de interés, hemos pasado por la Torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos, el Centro Cultural de Belém y el Monasterios de los Jerónimos. En el ala oeste de este último se encuentra el Museo Marítimo, uno de los más importantes de Europa y que evoca la gloria que caracterizó el dominio portugués en los mares.  

Museo Marítimo de Lisboa
Museo Marítimo de Lisboa



Por último no podemos abandonar este barrio sin probar los Pasteles de Belém. La receta de esta delicia de la gastronomía portuguesa salió de las cocinas del Monasterio de Los Jerónimos. En 1834 el monasterio fue clausurado y la receta fue vendida a Domingos Rafael Alves que pronto vio una gran oportunidad de negocio. Comenzó así la comercialización de unos pastelitos redondos con crema. La leyenda cuenta que la receta es secreta y por ello se elaboran en la "oficina del secreto" (oficina do segredo). Son tan populares que los turistas literalmente esperan horas por ellos.


Pasteles de Belém (Fuente: Wikimedia Commons)
Pasteles de Belém (Fuente: Wikimedia Commons)



Dejamos atrás Belém para dirigirnos al centro de la ciudad y nada mejor que empezar por la Plaza de Comercio (Praça do Comércio) para comenzar nuestra exploración. Esta impresionante explanada se encuentra en el barrio de la Baixa Pombalina, en referencia al Marqués de Pombal que diseñó esta plaza como parte de su plan de reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1755. La estatua ecuestre en su centro es de Don José, el rey portugués que ocupaba el trono cuando se produjo el terremoto.

Praça do Comércio de Lisboa
Praça do Comércio

Praça do Comércio de Lisboa
Praça do Comércio de Lisboa


De aquí nacen las calles paralelas que el señor marqués llenó de mosaicos en blanco y negro para disfrute de sus peatones. Siguiendo los dibujos por la Rua Áurea llegamos al elevador de Santa Justa que en menos de un minuto sube de la Baixa al Barrio Alto y da acceso a un panorama sobre la ciudad.

Elevador de Santa Justa
Elevador de Santa Justa



Cruzamos perpendicularmente para adentrarnos en la calle más comercial de Lisboa, la Rua Augusta, repleta de comercios en los que comprar cualquier cosa que busquemos. Al fondo vemos el impresionante arco que conduce a la Praça do Comércio.

Rua Augusta
Rua Augusta


Como no queríamos gastar mucho compramos unas castañas y nos dirigimos al popular Barrio de Alfama. Este barrio es el más emblemático de la ciudad. La muralla construida por los visigodos fue aprovechada por los antiguos moradores para construir sus casas y aunque el terremoto también afectó a Alfama, éste no pudo borrar el recuerdo de su pasado. En el camino nos encontramos los populares tranvías que caracterizan a esta ciudad. Cada minuto pasaba uno, así que no costó mucho hacernos con la “postal”.

Tranvías de Lisboa
Tranvías de Lisboa



Llegamos entonces a Largo da Sé, la Catedral de Lisboa. Un templo muy modesto para lo que se supone debería tener una gran capital como Lisboa pero como leí en un libro turístico “lo que ves es lo que hay”.

Catedral Sé de Lisboa
Catedral Sé de Lisboa

Seguimos para arriba y tomamos aire en el Mirador de Santa Lucía (Miradouro de Santa Luzia), el mejor punto para obtener una panorámica del Barrio de Alfama y de sus casas apelotonadas sobre el Río Tajo.  

Alfama desde el Mirador de Santa Lucía
Alfama desde el Mirador de Santa Lucía



Finalmente terminamos el día en el Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge) visible desde gran parte de la ciudad. El origen de la construcción es una fortificación romana que fue ampliada y rediseñada por sus sucesivos ocupantes.

Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge)
Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge)

Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge)
Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge)


El nombre del castillo conmemora un pacto Anglo-Portugués firmado en 1371. Las vistas desde el Castillo son de lo mejor de la ciudad, Alfama, las montañas de Monsanto y Sintra, el Puente del 25 de Abril, la Plaza de Comercio están a nuestro alcance. Lo más interesante es caminar por las calles tras la muralla cuya imagen ha cambiado poco con los años. Así nos vemos inmersos en una atmósfera romántica que recuerda otra época.

Lisboa
Lisboa


Y así acabamos este homenaje “de un día” a una ciudad que merece mucho más pero que esta vez no pudimos darle. Volveremos en otra ocasión.