La Ruta Real de Praga (parte I)

En esta nueva entrega vamos a viajar a una ciudad muy especial, tanto que no nos sorprendería cruzarnos con Cenicienta en su nuevo carruaje. Y es que Praga parece salida de un cuento de hadas. En 1992 la UNESCO reconoció su valor cultural incorporándola a su lista de lugares Patrimonio de la Humanidad por:
“Construidos entre los siglos XI y XVIII, los barrios y edificios de la Ciudad Vieja, la Ciudad Nueva y la Ciudad Pequeña atestiguan la magnificencia de la arquitectura y el arte de Praga y explican su gran influencia en la cultura europea desde la Edad Media. Muchos de sus espléndidos monumentos como el castillo de Hradcani, la Catedral de San Vito, el Puente Carlos y múltiples iglesias y palacios fueron erigidos en el siglo XIV, bajo el reinado de Carlos IV, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico".

Fuente: UNESCO


Escudo de Praga
Escudo de Praga



Situada en el centro de la histórica región de Bohemia, esa de que le da el nombre a la artesanía de cristal, Praga se divide en dos por el río Moldava que cruza la ciudad de norte a sur. Desde un punto de vista turístico los zonas más importantes son el Staré Město (la Ciudad Vieja), Nové Město (la Ciudad Nueva), Josefov (el Barrio Judío), Hradcany (el Barrio del Castillo) y Malá Strana (la Ciudad Pequeña). Como dato curioso estos barrios en la antigüedad fueron ciudades independientes que crecieron a orillas del Moldava. Los tres primeros se encuentran en la orilla Este y los dos últimos en la opuesta.

A lo largo del río hay muchos puentes que van cosiendo la ciudad si bien destaca sobre todos ellos el Puente de Carlos que forma parte de la Ruta Real que seguían los reyes checos cuando eran coronados y que es sin duda la imagen más difundida de la ciudad.

Puente de Carlos de Praga
Puente de Carlos


La costumbre de organizar una procesión real comenzó con la coronación de Jorge de Podebrady en 1458 y desde entonces todos los reyes bohemios siguieron el mismo camino. Este recorrido es una buena forma de descubrir Praga. La época de las coronaciones queda muy atrás pero la atmosfera quedó atrapada en las estrechas calles y en sus históricos edificios.
Comenzamos nuestra particular ruta en la calle Namesti Republiky. Estamos enfrente de la antigua Casa Municipal (Obecní dům), una impresionante sala de conciertos en estilo Art Noveau que en épocas pasadas era sede del gobierno de la ciudad cuando aún no existía el castillo. En su interior además tenemos una cafetería y un museo.

Casa Municipal (Obecní dům) de Praga
Casa Municipal (Obecní dům)

Justo a su derecha se levanta la Torre de la Pólvora (Prašná brána). Construida en 1475 es una de las puertas originales de la Ciudad Vieja y que, como su nombre indica, en tiempos servía como arsenal y almacén de pólvora.

Torre de la Pólvora (Prašná brána) de Praga
Torre de la Pólvora (Prašná brána)
Torre de la Pólvora (Prašná brána) de Praga
Torre de la Pólvora (Prašná brána)


Pasamos por debajo de la torre para seguir por la calle Celetná cuyo nombre proviene de un tipo de pan que se cocía durante en el siglo XIII en las panaderías que se encontraban aquí. Hoy sustituidas por tiendas de souvenirs. En la esquina con Ovocny trh vemos un edificio que resulta ser la Casa de la Virgen Negra y que nos fue descubierto cuando un grupo de catalanes señalaron a la “Moreneta” en la fachada del edificio (Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña también representada por una imagen negra). Todo en broma claro.

Virgen Negra de Praga
Virgen negra

Aún no hemos terminado, seguimos aquí con la segunda parte.