La semana blanca en Schladming (parte 2)

Seguimos disfrutando de Schladming. Una vez visto cómo llegamos y parte del pueblo toca subir a pistas. En nuestro camino al telesilla disfrutamos de algunas curiosidades como el color de sus calles o la estatua de San Florián que marca el punto donde estaba el pozo del pueblo.


Hauptplatz de Schladming
Hauptplatz

Estatua de San Florián en Schladming
Estatua de San Florián en Schladming


Juguetería en Schladming
Cómo anunciar una juguetería

 
Volviendo al tema principal, llegó la hora ver la parte blanca de esta semana. Tomamos nuestros bártulos y subimos a Planai. El ski pass del “Schladminger 4-Berge-Schaukel”  nos da acceso a otras tres montañas vecinas (Hauser Kaibling, Reiteralm y Hochwurzen) que todas juntas suman 167 kilómetros de pistas. Como ya vimos el año pasado en Oberntauern el terreno les permite preparar pistas de una anchura tremenda así que a pesar de no contar con ninguna verde la seguridad es muy buena.

 
Mapa de “Schladminger 4-Berge-Schaukel”
Mapa de “Schladminger 4-Berge-Schaukel”

Pista de esquí en Schladming
Tranquilos que hay espacio para todos


Este año nos prometimos no esquiar mucho tras el palizón de año pasado pero volvimos a caer en el error consciente de repetirnos con nada menos que cinco días de tortura para las piernas. El tercer día lo dedicamos más a tomar el sol que a otra cosa y el quinto con la falta de fuerzas a probar la suavidad de las pistas con continuas caídas.

Estación de Planai en Schladming

 
Estación de Planai en Schladming

Estación de Planai en Schladming

Durante toda la semana el tiempo nos respetó y salvo un día, todo fue sol y buena temperatura.

Estación de esquí en Schladming

Estación de esquí en Schladming
Tomando un respiro.... de 2 horas

Una vez más volvimos a probar especialidades típicas locales como el Germknödel, una especie de bizcocho redondo relleno de chocolate y cubierto por salsa de vainilla y semillas de amapola,  y Apfelstrudel o pastel de manzana. Nada mejor para llenar nuestras reservas y seguir esquiando.

Estación de esquí en Schladming
Comiendo un Germknödel


Y así pasamos una gran semana en la que no pudimos ser ajenos a la tragedia de Fukushima en Japón . Increíble la película que vimos en la CNN si no fuera porque estaba pasando en la realidad.