Los 42,195 Km. de Rotterdam

La idea de correr esta prueba me vino al poco de aterrizar en Holanda. Llegué en marzo de 2010 y a las pocas semanas llegó la Maratón de Rotterdam. Lógicamente no estaba preparado pero empecé a soñar con la idea. Poco a poco fui acumulando kilómetros y comprando material ya que por estas tierras llueve bastante y hace mucho frío. Allá por julio tuve que parar durante tres meses por una tendinitis que me impedía correr. En septiembre volví con fuerza y sólo hice dos pausas en mi preparación, en diciembre por las vacaciones de Navidad y el pasado marzo durante la “semana blanca” en Schladming.

Maratón de Rotterdam


La maratón de Rotterdam es uno de los grandes eventos que organiza la ciudad. Su primera edición tuvo lugar en 1981 y desde 1984 se corre en abril. Cada año trae a los mejores maratonianos del mundo porque es uno de los trazados más rápidos del mundo y supongo que por sus premios. No en vano cinco de las diez mejores marcas mundiales se han conseguido en esta prueba.


El sábado me levanté pronto para ir a recoger el dorsal, quería evitar las posibles colas ya que siempre hay muchos participantes. Este año hemos sido unos 7500.

Maratón de Rotterdam

  
Tras recibir el número y pasarme unos minutos en la Marathon Expo me fui a “reconocer el terreno”.

 
Maratón de Rotterdam
Línea de meta frente al Ayuntamiento de Rotterdam

Maratón de Rotterdam
Calle Coolsingel


Ya en casa comencé la concentración. Descanso, comida alta en carbohidratos y más descanso.

Maratón de Rotterdam




10 de abril. El día D.


Contrariamente a lo que esperaba dormí bien, confiado en mi preparación y sobre todo en mi equipo. Tres horas antes de la carrera llenamos el depósito por última vez con otro gran plato de pasta. Y a las 8 y media pusimos rumbo a Rotterdam.

Maratón de Rotterdam
El equipo al completo


Maratón de Rotterdam
¡Qué buena cara teníamos al principio!
  

Once de la mañana y pistoletazo de salida. Nos pusimos en marcha con la mirada fija en el pulsómetro/cuentapasos tratando de mantener el ritmo constante que habíamos entrenado. Los primeros 10 kilómetros pasaron a buen ritmo y con fuerzas. 48:38 min. Cerca de esos 5 minutos por kilómetro que teníamos en mente. Tras el primer avituallamiento llegó el primer problema. El señor flato hizo acto de presencia. Bajamos el ritmo un poco tratando de superar el dolor y llegamos al 20, 53 minutos más tarde. Al poco tuvimos que parar a coger aire porque seguía el dolor en el abdomen. Pasamos la media en 1:48:31 y con cierto pesimismo sólo pensabamos en lo mucho que quedaba por sufrir. Los diez siguientes los hicimos en 59:18 min. Para totalizar 2:41:11 (km. 30). A pesar del flato la cosa no iba mal pero aún no sabíamos que todo iba a empeorar.

Maratón de Rotterdam
No todos íbamos igual, ¿que te llaman al teléfono? Pues contestamos.

Tras cruzar el Puente Erasmus por segunda vez empezaron a dolerme las plantas de los pies hasta el punto de tener que mirar al suelo para comprobar que no corría descalzo. Cada paso era como un martillazo contra el asfalto. A esto se sumó un dolor en el gemelo derecho que acabo de matarme. Tanta calamidad se tradujo en un tiempo 1:19:58 para los siguientes de 10 kilómetros y muchísimo sufrimiento.

Maratón de Rotterdam

Según la organización había cerca de un millón de espectadores a lo largo de todo el recorrido y la verdad es que se notaba. En cada barrio te ofrecían naranjas y plátanos. Finalmente los gritos de ánimo me hicieron “correr” el último kilómetro a pesar del dolor. 4 horas, 16 minutos y 45 segundos de carrera. Como dato curioso perdí 3,6 kilos de peso.

Maratón de Rotterdam



Sólo me queda agradecer la inestimable ayuda de Jason e Ingrid que me apoyaron en todo momento desde el kilómetro 1 al 42. También por la fotos que ilustran este artículo. Gracias.


Maratón de Rotterdam