Conjunto histórico de Igartza en Beasain

Todo lugar por muy modesto que sea siempre esconde algún rincón interesante. Cuando viajamos hay que dejar los prejuicios a un lado y dejarse sorprender.

Beasain es una población de la comarca guipuzcoana del Goierri situada a unos 40 kilómetros de San Sebastián o si miramos hacia el Oeste, a 90 de Bilbao. No es muy grande ni tiene una historia demasiado particular detrás. Se trata del típico pueblo de gente trabajadora que ha ido creciendo a base de sudor y esfuerzo.

Plaza del Ayuntamiento de Beasain
Plaza del Ayuntamiento de Beasain



A finales del XIX Beasain vivió su pequeña revolución industrial que supuso un gran desarrollo económico. Se especializaron en la siderurgia y la rama mecánica. De esa semilla nació la empresa más famosa del pueblo, Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles S.A. (la CAF) con presencia en medio mundo. Lo de los trenes y las locomotoras es algo que aquí llevan con orgullo. 

Durante muchos años la industrialización de Beasain escondió su verdadero tesoro. Una serie de construcciones históricas que quedaron escondidas bajo fábricas modernas y los desechos de éstas. Una profunda restauración de finales del siglo XX sacó a la luz el conjunto histórico de Igartza que ha quedado como testigo de un modo de vida ya pasado. 

El nombre del lugar viene de la familia noble que construyó el complejo. Los Señores de Igartza se construyeron un palacio a orillas del río Oria y lo acompañaron de todo tipo de servicios para hacerlo casi autosuficiente, así además de la “choza” hicieron una ermita, una ferrería, un molino, un palomar y casas para sus sirvientes.


Puente, palacio y ermita del Conjunto de Igartza (Beasain)
Puente, palacio y ermita de Igartza

El Palacio fue construido en el siglo XVI. Su planta baja está hecha en mampostería y la superior en madera. Por fotos vemos que está vacío y su interior está compuesto por un pequeño patio y una galería. Justo delante está la ermita del siglo XVII y, completando la postal, el puente, ambos del siglo XVII. El puente original era anterior pero la última remodelación lo dejó así. Es una pena que las construcciones modernas de alrededor le quiten “sabor” a la fotos aun así hemos hecho lo que hemos podido para separar la tradición antigua y la contemporánea. 

Palacio y ermita del Conjunto de Igartza (Beasain)
Palacio y ermita de Igartza

Tras unos minutos de contemplación nos dirigimos a la siguiente casa, el ”molino”. En una época en la que el principal sustento eran los cereales los molinos eran auténticos símbolos de poder. Los “Igartza” poseían otros dos más. Las primeras referencias al que tenemos delante datan de 1431 aunque lógicamente el aspecto del mismo ha cambiado  mucho desde entonces.

Casa del molinero y palacio del Conjunto de Igartza (Beasain)
Casa del molinero y palacio de Igartza

Molino del Conjunto de Igartza (Beasain)
Molino de Igartza

A continuación se encuentra la “ferrería”. La construcción original era de los siglos XV y XVI aunque las posteriores remodelaciones no han dejado prácticamente nada de aquella. La herrería hay que relacionarla directamente con el desarrollo económico de la zona ya que una vez lleno el estómago con el pan y los cereales se dedicaban a producir hierro. La primera herrería estaba hecha de madera así que sufría muchos problemas de incendios que obligaban a su reconstrucción una y otra vez. Sin embargo, a primeros del XVII empezaron a emplear la piedra lo que mejoró el problema. En el siglo XIX con la llegada de los Altos Hornos el negocio no era rentable y durante el XX se desmanteló todo hasta el punto de que una empresa local aprovechó sus muros para ampliar sus naves en 1957. 

Herrería, molino y palacio del Conjunto de Igartza (Beasain)
Herrería, molino y palacio de Igartza

Completa el conjunto la Dolarea, una casona de 1611 que la señora de Igartza quiso explotar como posada y que ademas servía para producir sidra. Hoy en día tras una profunda rehabilitación es un hotel.

Sin comerlo ni beberlo nos topamos con un pedacito de historia muy interesante que a buen seguro lo sería más si hicieramos una visita guiada.

Más información aquí