Una mañana de domingo en Leiden (parte I)

Si trazamos una línea recta entre La Haya y Ámsterdam nos toparemos a medio camino con la histórica Leiden que como veremos cuenta con todo lo que se espera de una gran ciudad, incluida la universidad más antigua de los Países Bajos (1575) y hasta 14 museos.

Si bien se conocen asentamientos anteriores todo comenzó en el siglo IX con una colina artificial, que aún puede visitarse, justo donde se juntan dos cauces del río Rin, el  Oude Rijn (Viejo Rin) y Nieuwe Rijn (Nuevo Rin). Aprovechando “las vistas” en lo alto del “montículo” construyeron un castillo conocido como De Burcht.

De Burcht de Leiden
De Burcht


Leiden consiguió sus derechos municipales en 1266 y desde entonces conoció la riqueza merced a su industria textil. El episodio más importante de su historia se produjo durante la Guerra de los Ochenta Años que enfrentó a Los Países Bajos con España. En 1572 la ciudad se alineó con la resistencia y como reacción las tropas españolas sitiaron la ciudad entre mayo y octubre de 1574. Los habitantes de Leiden dinamitaron varios diques y la ciudad se hallaba en medio de un gran lago. La estrategia les salió bien ya que una flota rebelde (los Geuzen) entró desde el mar por las tierras inundadas y liberaron la ciudad el 3 de octubre. Cuenta la leyenda que Guillermo de Orange en agradecimiento ofreció a los habitantes de Leiden la posibilidad de elegir entre una universidad y pagar menos impuestos y que éstos eligieron la primera opción. Sobra decir que la Liberación de Leiden se conmemora cada año a lo grande con una gran fiesta.

En todos los sentidos Leiden es la típica ciudad holandesa con canales y casitas con inclinaciones imposibles en sus bordes. Nada nuevo que no hayamos visto aunque cada lugar presenta sus particularidades que lo hacen destacar del conjunto. Comenzamos nuestra visita en los alrededores de la Universidad de Leiden para lo cual entramos en su jardín botánico (Hortus Botanicus). Aquí fueron plantados los primeros bulbos de tulipán de Holanda en 1593. ¡Hay que ver lo que ha crecido el negocio desde entonces! . La muestra es muy colorista y muy variada gracias a sus distintos ambientes. En tan sólo unos minutos podemos pasar de un jardín japonés hasta la selva amazónica (que calor hace en dicho invernadero).

Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Flor del Hortus Botanicus

Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Flor del Hortus Botanicus

Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Flor del Hortus Botanicus

Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Invernadero tropical del Flor del Hortus Botanicus


Ciertos jardines te hacen dudar si realmente estamos en Holanda, perder la ubicación es una sensación muy curiosa.


Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Hortus Botanicus de Leiden


Las plantas carnívoras son uno de sus atracciones más admiradas.


Planta carvívora del Hortus Botanicus, Jardín Botánico, de Leiden
Planta carvívora del Hortus Botanicus

De camino al centro nos encontramos con el antiguo edificio de la universidad que ha crecido (y mucho) desde el año de sus fundación.

Antigua Universidad de Leiden
Antigua Universidad de Leiden