Tolosa, el pueblo de las alubias de oro

Tras un par de semanas publicando imágenes voy a hacerlo oficial. Mis vacaciones de verano se han terminado. Aún con el “jet lag” de un par de semanas en casa y ya de vuelta en Hellevoetsluis, vamos a hablar de otro “barrio periférico” de Bilbao. En esta ocasión nos vamos a desplazar 100 km. al Este de Bilbao para llegar a Tolosa. No confundir con Tolouse (Francia) cuyo nombre es también Tolosa según qué idioma.
    
Restos arqueológicos demuestran que la zona ha sido habitada desde muy antiguo (hasta varios miles de años A.C). No obstante su importancia histórica nace con el fuero  de 1256 concedido por Alfonso X el Sabio que viendo su situación estratégica ordenó su fortificación para remarcar la frontera con Navarra. Tolosa no se ha visto libre de cierta desgracia en forma de varios incendios y otras tantas reconstrucciones que a lo largo del tiempo han ido cambiado su imagen. No obstante su actual estampa se debe principalmente a varios planes urbanísticos del siglo XIX.

Nada más llegar nos encontramos con la postal típica del pueblo, ésa en la que sale el Mercado a la izquierda, el Río Oria en el centro y el Puente de Navarra (s. XIII) a la derecha.

Río Oria a su paso por Tolosa
 Río Oria a su paso por Tolosa


No obstante antes de cruzar entramos en el Convento de Santa Clara, un edificio de 1655 que guarda un retablo del siglo XII en su interior y que está a la derecha del puente.


Convento de Santa Clara
Convento de Santa Clara

Tras la corta visita a la capilla del convento nos dirigimos al puente siguiendo los pasos de aquellos que durante la Edad Media llegaban procedentes de Navarra. Nada mas llegar al otro lado nos recibe el Palacio de Idiaquez construido sobre la antigua muralla de la ciudad y que hoy es sede del Casino de Tolosa.


Palacio de Idiaquez
Palacio de Idiaquez

Pasando del juego llegamos a la Plaza Vieja donde nos topamos con la Casa Consistorial construida entre 1657-1672.

Casa Consistorial de Tolosa
Casa Consistorial de Tolosa

Aquí ya empezamos a notar una de las características del casco viejo de Tolosa, su colorido. Siguiendo por una calle a la derecha del ayuntamiento llegamos a la plaza que acoge a la Iglesia de Santa María del siglo XVI. La estampa es impresionante.


Iglesia de Santa María de Tolosa
Iglesia de Santa María de Tolosa

Su fachada actual es producto de una reforma  de 1761 que le añade el campanario central y las torrecillas de los extremos así como la barandilla que une el conjunto. Más tarde se le añadió la entrada con arcos. Del interior poco podemos contar porque se encontraba cerrada en el momento de nuestra visita. 

San Juan y el escudo de Tolosa
San Juan y el escudo de Tolosa

A la derecha de la iglesia se levanta el Palacio de Aramburu (s. XVII) y detrás de éste el molino, la biblioteca y unas excavaciones arqueológicas.


Palacio de Aramburu
Palacio de Aramburu

Volvemos sobre nuestros pasos para seguir por la Calle Mayor (Kale Nagusia) con la impresión de que si nos paramos cada edifico nos contará su historia. En el número 35 encontramos el Palacio de Atodo del siglo XVI donde vivió Fermín de Atodo, capitán de los Tercios tolosanos en 1558 y embajador de Felipe II en Roma.

Sus paredes han conocido a muchos nobles, “Felipe III y su hija Ana de Austria; María Luisa de Borbón y Orleans, esposa de Carlos II; la esposa de Luis XV de Francia; Fernando VII con su hermano Carlos; Carlos IV y su hija y la Reina de Etruria”. *

* Fuente: la placa de la entrada 


Palacio de Atodo
Palacio de Atodo

Seguimos con nuestra pequeña aventura adentrándonos en calles y callejuelas, es así como descubrimos la Plaza del Mercado, un coqueto lugar cubierto por una tejavana del siglo XIX donde cada sábado tiene lugar el mercado de las flores.
 

Plaza del Mercado
Plaza del Mercado

Después de callejear mucho nos dirigimos a la Plaza Triangular, cuyo nombre describe a la perfección su forma, que reúne varios puntos de interés.


Puerta de Castilla (s. XVIII)
Puerta de Castilla (s. XVIII)
Puerta de Castilla (s. XVIII) situada en el mismo lugar que ocupó una de las puertas de la muralla que daban acceso casco medieval de Tolosa.

Casa de Cultura (s. XIX)
 Casa de Cultura (s. XIX) que entre 1844 -1854 fue sede de la Diputación Foral de Guipúzcoa.


Convento de San Francisco (s. XVII)
Convento de San Francisco (s. XVII)

Archivo Provincial de Guipúzcoa (1904)
Archivo Provincial de Guipúzcoa (1904)

Volviendo al cauce del Río Oria no podemos dejar de visitar el Mercado.


Mercado de Tolosa
Mercado de Tolosa

Y para terminar de vuelta a donde empezamos…


Mercado junto al Río Oria
Mercado junto al Río Oria

Para terminar vamos a hablar de la institución que da fama a Tolosa. Para ello voy a recurrir a quienes mejor saben de eso, la Asociación de Productores de la Alubia de Tolosa.

"En el País Vasco hay mucha costumbre de decir que quien trabaja lo hace para “llevar las alubias a casa”. Y al margen de otras connotaciones, esta frase nos viene a decir lo importante que ha sido la alubia en nuestro pueblo."

"La alubia de Tolosa siempre ha estado ligada a Tolosa gracias al mercado semanal que se celebra en la Villa desde su fundación en 1.256. La importancia del mercado de Tolosa, vino derivada de ser nudo y centro de comunicaciones dada su situación geográfica. En Tolosa se encontraban los que venían de Navarra y Aragón con los que procedían de Castilla, siendo obligatorio para todos ellos, el paso por Tolosa con destino a Francia. Los excedentes de la producción de la alubia Guipuzcoana, una vez deducido el autoconsumo, se comercializaban en el mercado de Tolosa, siendo importante desde el mismo, la exportación de Alubias al resto del Estado.

Por tanto, la identificación del término “Tolosa” no le viene porque su producción se realice exclusivamente en Tolosa y su comarca, sino por la tradición de este mercado en la comercialización de esta alubia."



Ahora sólo nos queda probarla y que conste que el título no hace referencia sólo a su precio también a su excelente calidad. No se me enfade nadie.