Hondarribia, un pueblo a la sombra de una muralla (parte I)

A orillas de la desembocadura del Río Bidasoa se encuentra uno de los pueblos más bonitos que hemos visitado desde que nos fue diagnosticada la fiebre viajera. En la orilla oeste se asienta Hondarribia, el último pueblo antes de cruzar la frontera con Francia. Cara a cara, al otro lado de la bahía, se encuentra Hendaya por la que pasaremos más adelante.
 
La historia de Hondarribia viene de lejos, el hombre prehistórico dejó su huella por estos lares en forma de dólmenes y crómlechs en el Monte Jaizkibel. Cuenta la leyenda que Hondarribia fue fundada por el rey visigodo Recaredo en el siglo VI. Sin embargo la historia se vuelve confusa en cuanto a la fecha de su fundación debido a las disputas entre el Reino de Castilla y el Reino de Navarra. Así en 1150 el rey navarro Sancho el Sabio incluye a dicha localidad en la Carta Puebla que concede a San Sebastián. Poco más tarde el Reino de Castilla le arrebata Hondarribia a los navarros y Alfonso VIII le concede la Carta Puebla y el Fuero de San Sebastián en 1203.

Escudo de Hondarribia
Escudo de Hondarribia


Hondarribia siempre ha sido un lugar de gran importancia estratégica. Su cercanía a Francia y su valor como puerto marítimo la hacían muy apetecible. Cada vez que estallaba una guerra entre España y Francia, Hondarribia era la primera población en ser atacada por los franceses. Este pasado bélico transformó el casco urbano en un fuerte con murallas que aún se conservan. El artífice de este cambio fue Carlos V que comenzó una fortificación a gran escala que duró entre los siglos XV y XVI, para ello se valió de la antigua muralla medieval para crecer y crecer.

El primer asedio data de 1280 cuando el rey francés Felipe III trató de ayudar, sin éxito, al reino de Navarra y el último en 1836 durante las Guerras Carlistas. Sin embargo el más famoso de ellos se produjo en julio de 1638 en la Guerra de los Treinta Años. Fueron dos meses resistiendo los embates de las tropas francesas de Luis XIII que no pudo hacerse con la ciudad. El fin de este asedio es celebrado cada año en las fiestas patronales con el Alarde.

Pero el pasado queda atrás y hoy en día se habla de Hondarribia como un pueblo de carácter residencial y turístico. A pesar de su puerto pesquero, el más importante de la zona junto con el Getaria, la pesca es un negocio que va a menos en favor del sector servicios.

Río Bidasoa a su paso por Hondarribia
Río Bidasoa a su paso por Hondarribia
  

Al llegar a Hondarribia podemos distinguir dos zonas claramente diferenciadas, se trata del casco viejo amurallado y el barrio de los pescadores situado extramuros cuya arquitectura de colores contrasta con el estilo sobrio de la fortaleza.

Comenzamos nuestro paseo en la parte más alta de la ciudad frente al Castillo del Emperador Carlos V. Construido por el rey navarro Sancho Abarca en el siglo X su aspecto actual se debe a la profunda reforma de Carlos V. En 1968 fue rehabilitado y transformado en Parador Nacional. En su fachada podemos ver abundantes impactos de cañón.

Castillo del Emperador Carlos V de Hondarribia
Castillo del Emperador Carlos V

Estamos en la Plaza de Armas y, es aquí, donde cada 8 de septiembre desde 1639 tiene lugar el Alarde que culmina con una peregrinación a Ermita de Guadalupe.

Plaza de Armas de Hondarribia
Plaza de Armas

A escasa distancia nos encontramos con la Parroquia de Santa María de la Asunción y del Manzano. La construcción de la iglesia comenzó en 1474 siendo consagrada en 1549. De estilo gótico al principio, la obra se demoró a causa de los continuos conflictos bélicos que sufría la villa. La torre data del siglo XVIII.

Parroquia de Santa María de la Asunción y del Manzano de Hondarribia
Parroquia de Santa María de la Asunción y del Manzano

La parroquia se encuentra en la Calle Mayor que constituye el eje principal de la ciudad. Por  aquí entraba el Camino Real. Al ser la calle más importante de la ciudad los nobles construyeron aquí sus casas blasonadas y palacios en un ejercicio continuo de ostentación con el fin de ganarse amistades interesadas. En el número 4 tenemos la casa de Ladrón de Guevara del siglo XVII en ladrillo azul, un estilo único en la ciudad. 

Casa de Ladrón de Guevara de Hondarribia
Casa de Ladrón de Guevara

Un poco más abajo, en la esquina con la Calle Tiendas, está la Casa Iriarte del Siglo XVI. En contraposición con la anterior fue construida en estilo de tradicional, lo que aquí es piedra de sillería en la planta baja y a partir de ahí plantas con entramado de madera. 

Casa Iriarte de Hondarribia
Casa Iriarte

Justo enfrente se encuentra el Palacio de Zuloaga que actualmente acoge la Biblioteca Municipal. Y frente a ésta el Palacio Casadevante del siglo XVII, hoy un hotel.

Escaparate en la Calle Mayor de Hondarribia
Escaparate en la Calle Mayor



Continuará…