Una mañana en Hendaya

En los artículos anteriores hemos visto y disfrutado de Hondarribia e Irún, ahora vamos a cruzar la frontera para visitar al vecino francés, Hendaya.

La localización de las tres ciudades alimentó una enemistad que duró siglos. Aún hoy en día se pueden ver los cañones del Fuerte Vauban apuntando a Hondarribia como testigos mudos de un pasado tormentoso. A diferencia de la ciudad-fortaleza de Hondarribia, este fuerte está completamente en ruinas. Construido a principios del siglo XVII y reforzado por Vauban en 1685, fue completamente destruido el 24 de abril de 1793 por el ejército español.

Cañón apuntando desde Hendaya a Hondarribia
Cañón apuntando a Hondarribia

Ruina del Fuerte Vauban (Hendaya)
Ruina del Fuerte Vauban (Hendaya)

Una tarde en Oiasso... ¡perdón! Irún

Habiendo pasado por Hondarribia no es difícil pensar que nuestro siguiente paso sería Irún. Fue una tarde en la que el sol ya caía sobre horizonte. No obstante algo es mejor que nada.

A pesar de lo poco que queda, hablar de Irún es hablar de Oiasso una próspera ciudad del Imperio Romano que brillaba con luz propia en los siglos I y II. El nombre de Oiasso se conoce por autores romanos que nombraron a la ciudad vascona en sus obras.


Irun en la en la época romana, Oiasso
Irun en la en la época romana, Oiasso

Oiasso era el punto donde se cruzaban tres calzadas: la que recorría el Cantábrico hasta Lugo, la que llegaba desde Tarragona a través del valle del Ebro y otra que venía desde Briviesca. Oiasso era paso obligatorio para cruzar el Río Bidasoa en dirección a Las Galias. La presencia romana ha quedado probada por excavaciones arqueológicas que han sacado a la luz restos de edificaciones, cerámicas, monedas y otros objetos cotidianos.


Monedas romanas en el Museo Oiasso de Irún
Monedas romanas en el Museo Oiasso de Irún

Hondarribia, un pueblo a la sombra de una muralla (parte III)

Dejamos el casco viejo atrás para adentrarnos en la parte “popular” de la villa. Junto al mar, a los pies de semejante fortaleza, nació y creció un barrio que alojaba a la clase trabajadora. El barrio de La Marina era el tradicional barrio de los pescadores. Lo más destacado de este barrio son sus casas de balcones de madera pintados de colores llamativos y adornados con flores. Es totalmente distinto a lo que hemos visto en las dos partes anteriores. Tanto color le da a la zona un ambiente muy alegre. La Calle San Pedro es la más concurrida y cuenta con abundantes tiendas y bares. Se trata de un lugar ideal para pasear y comerse unos “pintxos” (tapas).

Barrio de los pescadores de Hondarribia


Barrio de los pescadores de Hondarribia


El Oktoberfest de Munich para niños

Papá, papá, ¿qué es el Oktoberfest?
- Hijo, es una fiesta popular que se celebra en Munich.

Oktoberfest de Munich

¿Munich? Eso es Alemania. ¿Y qué se celebra?
- Hoy en día es un homenaje al que inventó la cerveza porque el Oktoberfest es el mayor festival de la cerveza del mundo y en él se beben millones de litros.

Oktoberfest de Munich


Hondarribia, un pueblo a la sombra de una muralla (parte II)

Viene de aquì

Seguimos bajando por la Calle Mayor de Hondarribia para llegar a la Casa Consistorial. Fue construida en la primera mitad del siglo XVIII y en ella destacan su barandilla de hierro forjado y un par de escudos de armas en la fachada.

Casa Consistorial de Hondarribia
Casa Consistorial

La calle termina en la Puerta de Santa María pero antes de salir por ella tomamos un callejón a la izquierda para llegar a la Plaza del Obispo. Aquí se conserva una de las pocas casas medievales que quedan en Hondarribia resultado del gran incendio de 1498 del que sólo se salvaron nueve casas-torre construidas en piedra y el castillo. Lo que vemos ha sido muy modificado aunque la parte que da al callejón de la derecha, donde se ve la escalera, es original.