Hondarribia, un pueblo a la sombra de una muralla (parte II)

Viene de aquì

Seguimos bajando por la Calle Mayor de Hondarribia para llegar a la Casa Consistorial. Fue construida en la primera mitad del siglo XVIII y en ella destacan su barandilla de hierro forjado y un par de escudos de armas en la fachada.

Casa Consistorial de Hondarribia
Casa Consistorial

La calle termina en la Puerta de Santa María pero antes de salir por ella tomamos un callejón a la izquierda para llegar a la Plaza del Obispo. Aquí se conserva una de las pocas casas medievales que quedan en Hondarribia resultado del gran incendio de 1498 del que sólo se salvaron nueve casas-torre construidas en piedra y el castillo. Lo que vemos ha sido muy modificado aunque la parte que da al callejón de la derecha, donde se ve la escalera, es original.

Plaza del Obispo de Hondarribia
Plaza del Obispo

Finalmente salimos por la Puerta de Santa María donde vemos el escudo de la ciudad. Éste muestra el año en que fue esculpido 1694 y en el centro una corona con la Virgen de Guadalupe que fue adoptada como patrona de la ciudad en 1638 dado que a ella se le atribuye la victoria sobre los franceses.

 Puerta de Santa María de Hondarribia
 Puerta de Santa María

Salimos de la fortaleza para quedar impresionados por la muralla que rodea a la ciudad. En la base alcanza los 15 metros de anchura. No cabe duda que la seguridad era algo que se tomaban muy en serio.

Muralla de Hondarribia
Muralla


Baluarte de la reina de Hondarribia
Baluarte de la reina


Otra vez dentro seguimos la Calle Etxenagusia donde nos llegamos al Pozo Francés del siglo XVI. Los pozos eran de vital importancia y por ello Hondarribia cuenta con muchos. En las calles, en el castillo o dentro de los palacios no sólo daban de beber a la población sino que servían para apagar incendios y enfriar los cañones durante los asedios.

Pozo Francés de Hondarribia
Pozo Francés


Bordeando la muralla por el antiguo camino de ronda se llega a la segunda puerta de la ciudad, la Puerta de San Nicolás. Durante años estuvo tapiada pero una reconstrucción moderna le ha devuelto una imagen muy parecida a la original con puente de madera incluido. Justo enfrente, cruzamos un arco de piedra siguiendo la calle de San Nicolás para girar a continuación hasta la Plaza Gipuzkoa. No os dejéis engañar por su bonita imagen medieval puesto que se trata de una recreación de 1965.

Plaza Gipuzkoa de Hondarribia
Plaza Gipuzkoa


Detrás de ella encontramos otro de los edificios históricos de Hondarribia. Se trata del Palacio Eguiluz o también llamado Casa de Juana la Loca. La leyenda dice que Juana y su marido Felipe el Hermoso se alojaron aquí durante tres días en 1502 cuando tuvieron regresar a toda prisa de Flandes tras la muerte del heredero de Castilla. Juana era la siguiente en la línea de sucesión y viajaron a Toledo para ser proclamados príncipes herederos. 

Palacio Eguiluz de Hondarribia
Palacio Eguiluz

Y tras este interesante paseo bajamos a las orillas del Bidasoa para seguir con nuestra aventura.


Calle de Hondarribia
Calle de Hondarribia