Una mañana en Hendaya

En los artículos anteriores hemos visto y disfrutado de Hondarribia e Irún, ahora vamos a cruzar la frontera para visitar al vecino francés, Hendaya.

La localización de las tres ciudades alimentó una enemistad que duró siglos. Aún hoy en día se pueden ver los cañones del Fuerte Vauban apuntando a Hondarribia como testigos mudos de un pasado tormentoso. A diferencia de la ciudad-fortaleza de Hondarribia, este fuerte está completamente en ruinas. Construido a principios del siglo XVII y reforzado por Vauban en 1685, fue completamente destruido el 24 de abril de 1793 por el ejército español.

Cañón apuntando desde Hendaya a Hondarribia
Cañón apuntando a Hondarribia

Ruina del Fuerte Vauban (Hendaya)
Ruina del Fuerte Vauban (Hendaya)

Como ya hicimos en el artículo de Irún aquí también podemos contar la anécdota de la Isla de los Faisanes cuya soberanía comparten ambas ciudades. Recordemos que tras la firma del Tratado de los Pirineos en 1659 la isla pertenece tanto a Francia como a España y que desde 1901 ambos países deben hacerse cargo de su cuidado por turno (seis meses cada uno).

Cabe destacar que Hendaya cuenta con una importante estación de ferrocarril internacional que fue testigo de un encuentro histórico entre Adolf Hitler y Francisco Franco en 1940. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial Franco no quiso involucrase en el conflicto. El 23 de octubre ambos “personajes” se reunieron en un tren blindado en los andenes de la estación. La razón de dicha entrevista fue negociar la participación de España en la guerra que finalmente no se produjo.

De vuelta al presente, Hendaya vive del turismo ya que su playa de 3,5 km. y el balneario son un gran reclamo. A nada que el tiempo acompañe se llena de gente en bermudas y chanclas. Su puerto deportivo tiene espacio para 850 embarcaciones. Tampoco debemos olvidar que su puerto pesquero también les da de comer.

Playa en Hendaya
Hendaya

Una visita a Hendaya debe incluir forzosamente el Castillo Abbadia. Construido entre 1864 y 1879 su decoración rica y exótica nos recordó mucho a los castillos que la familia Bute recuperó en Gales, aunque a diferencia del Castillo de Cardiff, el Castillo de Caerphilly o Castle Coch aquí las fotos están prohibidas.

Castillo Abbadia de Hendaya
Castillo Abbadia de Hendaya
El Castillo Abbadia recibe su nombre de su dueño, Antoine d'Abbadie (1810 a 1897), un científico curioso apasionado de las ciencias y fiel defensor de la cultura vasca. En el castillo destacan la biblioteca, un observatorio de astronomía y la capilla donde está enterrado Antoine d'Abbadie.

Castillo Abbadia de Hendaya
Castillo Abbadia de Hendaya
Tras una hora repleta de curiosidades nos bajamos a la playa. En la parte Este, a lo lejos se levantan dos grandes colosos de piedra esculpidos por el mar y el tiempo. Se trata de “Les Jumeaux”, una imagen emblemática de Hendaya.
Les Jumeaux en Hendaya
Les Jumeaux en Hendaya
Regresamos a la playa y nos topamos con un edificio de estilo árabe que resulta ser el edificio Casino (1885) de cuya actividad original sólo queda el nombre.

Edificio Casino de Hendaya
Edificio Casino de Hendaya
Y poco más vimos en nuestro fugaz paso. Los continuos conflictos del pasado y la actividad turística han transformado la ciudad dramáticamente, sin embargo todavía quedan algunas casonas y otros edificios interesantes de comienzos del siglo XX que nos dan una imagen de la Hendaya más antigua (la “Casa Roja”, el “Hôtel Bellevue”, “Hôtel Eskualduna”,etc…).

Hôtel Euskalduna de Hendaya
Hôtel Euskalduna de Hendaya