Una tarde en Oiasso... ¡perdón! Irún

Habiendo pasado por Hondarribia no es difícil pensar que nuestro siguiente paso sería Irún. Fue una tarde en la que el sol ya caía sobre horizonte. No obstante algo es mejor que nada.

A pesar de lo poco que queda, hablar de Irún es hablar de Oiasso una próspera ciudad del Imperio Romano que brillaba con luz propia en los siglos I y II. El nombre de Oiasso se conoce por autores romanos que nombraron a la ciudad vascona en sus obras.


Irun en la en la época romana, Oiasso
Irun en la en la época romana, Oiasso

Oiasso era el punto donde se cruzaban tres calzadas: la que recorría el Cantábrico hasta Lugo, la que llegaba desde Tarragona a través del valle del Ebro y otra que venía desde Briviesca. Oiasso era paso obligatorio para cruzar el Río Bidasoa en dirección a Las Galias. La presencia romana ha quedado probada por excavaciones arqueológicas que han sacado a la luz restos de edificaciones, cerámicas, monedas y otros objetos cotidianos.


Monedas romanas en el Museo Oiasso de Irún
Monedas romanas en el Museo Oiasso de Irún


Todo este patrimonio ha sido recogido y permanece expuesto en el Museo Oiasso, centro de referencia sobre la cultura “romana” en el Golfo de Vizcaya.


Museo Oiasso de Irún
Museo Oiasso de Irún

De las investigaciones realizadas se desprende que la Irun romana tenía una extensión de entre 12 y 15 hectáreas. El desarrollo de dicho asentamiento se debió en gran parte a su puerto y las explotaciones mineras de Aiako Harria. Los principales hallazgos arqueológicos son una necrópolis en el interior de la ermita de Santa Elena, un fondeadero al pie del Cabo de Higuer (Hondarribia), un puente sobre el Río Bidasoa y las termas de la ciudad.

La exposición es rica pero hace falta echarle imaginación al asunto porque como he comentado antes no es mucho lo que tienen y ruinas como las de las termas no pudieron verse en el momento de nuestra visita porque estaban bajo techo. Es de suponer que hay mucho más pero también que si encuentra algo en una obra prefiere callar por miedo a que se la paralicen.


Museo Oiasso de Irún
Museo Oiasso de Irún


Así los primeros hallazgos se produjeron en la década de 1960 durante unas prospecciones marinas y unas excavaciones en la plaza de Santa María del Juncal. En los 70 se descubrió un cementerio romano en la Ermita de Santa Elena. En la década de los 80 se excavó en las minas de Aiako Harria. En los 90 se descubrió el puerto romano en la Calle Santiago y los muelles de atraque en la Calle Tadeo Murgia. Con tanto material se decidió crear el museo en las antiguas Escuelas del Juncal junto al cual las termas fueron descubiertas en 1996.

Tras la visita a la joya de la corona pasamos a la Edad Media. Por su localización geográfica Irun siempre jugó un papel importante en la historia de Francia y España. En los siglos XIII al XV estaba en el punto de mira de tres reinos: Castilla, Navarra e Inglaterra/Francia con lo que vivió en sus propias carnes todos las disputas bélicas entre ellos. Así sus habitantes siempre estaban en alerta para defenderse de los enemigos, de ahí el lema en su escudo: «Vigilantiae Custos». En este sentido los hechos más relevantes son:

- el Tratado de Paz de los Pirineos (1659) certificado por Felipe IV de España con la entrega de su hija María Teresa de Austria como esposa de Luis XIV de Francia. El lugar elegido fue la Isla de los Faisanes en el Río Bidasoa.

- la victoria en la Segunda Batalla de San Marcial en 1813 que puso fin a la Guerra de la Independencia y en la que las tropas francesas fueron expulsadas de España.

Para acabar con este apartado cabe destacar que la ciudad resultó seriamente dañada como consecuencia de los dos últimos conflictos que ha sufrido, las Guerras Carlistas (s. XIX) y la Guerra Civil Española (s. XX).

Continuamos nuestra visita sin habernos movido de la Calle Eskoleta frente al Museo Oiasso. A su lado se encuentra la Iglesia del Juncal, un templo que llevó 98 años construir (1508-1606) y que como tantas veces hemos visto en obras tan largas acabó mezclando varios estilos arquitectónicos. Por fuera su imagen austera y poco adornada no la convierten en la primera de la clase. Sin embargo su portada barroca (s. XVII) es muy interesante. Del interior nada podemos comentar ya que salimos demasiado tarde del museo.

Iglesia del Juncal de Irún
Iglesia del Juncal de Irún
Iglesia del Juncal de Irún
Iglesia del Juncal de Irún
Tras visitar la parte baja subimos hasta llegar a la Plaza San Juan Harria donde nos recibe una casa fuerte del tipo de las que vimos en Hondarribia, Medina de Pomar o Espinosa de los Monteros por citar algo. Se trata de Palacio Arbelaiz pertenceciente a una familia muy poderosa en la época dadas su estrechas relaciones con la Corona Española. Construido en el siglo XVI resultó destruido en el gran incendio de 1936. Su relevancia histórica se debe a que ha alojado a grandes personajes como Enrique III de Francia, Catalina de Médicis, Carlos IV, Catalina de Braganza, Felipe V y Carlos X de Francia entre otros.

 Palacio de Arbelaiz de Irún
 Palacio de Arbelaiz de Irún
En el lado sur de la plaza está la Casa Consistorial, una construcción de estilo barroco del siglo XVIII.


Casa Consistorial y Columna de Juan Harria en Irún
Casa Consistorial y Columna de Juan Harria en Irún
Curiosamente el “permiso de obra” tardó en llegar 14 años. Este hecho se debe a que los Reyes Católicos habían prohibido la construcción de edificios de piedra en la villa como parte de los privilegios otorgados a Hondarribia, estratégicamente más importante. Finalmente el 27 de febrero de 1766 Irun logró independizarse de Hondarribia y tener su propio alcalde.

Columna de Juan Harria en Irún
Columna de Juan Harria en Irún
Al comienzo de la Guerra Civil Española los republicanos quemaron la ciudad para no dejar nada a las tropas franquistas. Esto destruyó los edificios que una vez rodeaban la plaza, tan sólo la Casa Consistorial, hecha en piedra, sobrevivió al desastre. Las sucesivas reconstrucciones eliminaron los edificios circundantes hasta dejarla  completamente aislada.


Ayuntamiento de Irún
Ayuntamiento de Irún

De la Plaza de Juan Harria nace la Calle Mayor, tras subir y no acabar muy convencidos nos bajamos a la Calle de San Marzial donde para acabar el día nos dimos un homenaje digno de reyes.

Restaurante en Irun


Vamos a terminar el relato hablando un poco más sobre la Isla de los Faisanes. Este trozo de tierra en mitad del Río Bidasoa es compartido por Irun y Hendaya hasta el punto de que cada uno tiene que encargarse de su mantenimiento 6 meses al año. Este lugar ha sido testigo de importantes hechos históricos. Un poco más arriba hemos citado el más importe de ellos, el Tratado de Paz de los Pirineos. En el centro de la isla hay una columna que conmemora dichos actos. Por su localización también ha sido un lugar propicio para entregar rehenes u otros intercambios puntuales en los que ninguna de las partes se fiaba mucho de la otra. 

Río Bidasoa a su paso por Irun (Google Maps)