Qué ver en Gloucester, parte II

Seguimos nuestro paseo por la ciudad de Gloucester desde los tiempos de la provincia romana de Britannia hasta la actualidad.

- Y llegamos a la joya de la corona, la Catedral de Gloucester.

Catedral de Gloucester
Catedral de Gloucester

Catedral de Gloucester
Catedral de Gloucester


Una obra de arte se mire por donde se mire. Este lugar comienza su historia en el año 678-9 como un pequeño monasterio. Siglos más tarde, en el año 1089, comenzó la construcción de la iglesia de la Abadía de San Pedro que quedó terminada en 1493. Con tantos años de por medio la iglesia es una mezcla de estilos que va del románico (siglo XI) hasta el gótico (siglo XV). Siendo éste último el más espectacular.

Nave gótica de la Catedral de Gloucester
Nave gótica de la Catedral de Gloucester
A destacar el gran trabajo que los constructores hicieron con el techo de la nave gótica, una auténtica pasada.

Nave gótica de la Catedral de Gloucester
Nave gótica de la Catedral de Gloucester
Tampoco debemos olvidar la Capilla de Nuestra Señora o los pasillos que llevan al claustro finamente decorados.

Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de Gloucester
Capilla de Nuestra Señora de la Catedral de Gloucester
Pasillos del claustro de la Catedral de Gloucester
Pasillos del claustro de la Catedral de Gloucester
No lejos de la catedral tenemos un par de curiosidades más. La primera está al norte y son las ruinas del Priorato de St. Oswald. Construido durante la década del 890 cayó en el olvido con la construcción de la Abadía de San Pedro. En 1643 fue destruido durante la guerra civil.

Ruinas del Priorato de St. Oswald en Gloucester
Ruinas del Priorato de St. Oswald en Gloucester
De vuelta a Westgate St. nos encontramos con la segunda curiosidad. Se trata de la iglesia de San Nicolás, una construcción original de 1190 cuyas muchas restauraciones posteriores nos han evitado que la torre se inclinara.

Iglesia de San Nicolás de Gloucester
Iglesia de San Nicolás de Gloucester


Y con esto terminamos nuestro paseo por Gloucester. Una ciudad de tamaño “caminable” con una vasta historia a sus espaldas. No tuvimos tiempo de entrar en sus museos, pararnos a tomar algo en los muelles ni buscar gangas en sus centros comerciales pero Gloucester, de alguna forma, lo tiene todo para entretenernos lejos del ruido típico de las grandes urbes.