Salar de Uyuni, una maravilla natural

Hoy vamos a hablar de uno de esos lugares que te hacen sentir pequeñito. Uno de esos lugares en los que la naturaleza se enfrenta al ser humano y le dice ¡eh! tú pasarás pero yo sigo y seguiré aquí. Nos referimos al Salar de Uyuni en Bolivia.

Salar de Uyuni (Google Maps)
Salar de Uyuni (Google Maps)

El Salar de Uyuni es un desierto de sal localizado en la región de Potosí, en plena Cordillera de los Andes, a unos 450 kilómetros al sur de La Paz. La historia del salar se viene escribiendo desde hace muchos miles años. Hace unos 40.000 años el paraje estaba ocupado por un gran lago que con los siglos fue evolucionando en forma y tamaño. Tras una etapa de larga sequía se secó originando dos lagos, el Poopó y el Uru Uru, y dos grandes desiertos de sal, el Coipasa y el de Uyuni.

Excursiones al Salar de Uyuni
Excursiones al Salar de Uyuni

Curiosamente el lago Titicaca es vecino del Poopó y durante la época de lluvias se desborda sobre su vecino que a su vez “alimenta” a los salares de Coipasa y Uyuni.


Montones de sal en el Salar de Uyuni
Montones de sal
Antes de entrar en el “desierto de sal” tuvimos la oportunidad de visitar el famoso cementerio de trenes. Se encuentra a unos 3 kilómetros del pueblo. Uyuni era parte de la red de transporte de minerales desde los yacimientos andinos a los puertos del Océano Pacífico. Las vías del ferrocarril fueron construidas por los británicos a finales del siglo XIX.

Cementerio de Trenes de Uyuni
Cementerio de Trenes de Uyuni

 
Los trenes fueron utilizados casi exclusivamente por las compañías mineras. En la década de 1940 la industria minera cesó debido a que los yacimientos estaban prácticamente agotados y muchos trenes fueron abandonados dando origen al cementerio.

Cementerio de Trenes de Uyuni
Cementerio de Trenes de Uyuni
Cementerio de Trenes de Uyuni
Cementerio de Trenes de Uyuni
El Salar de Uyuni es una experiencia única. Imaginad una gran superficie, blanca y brillante. Un gran espejo que refleja el cielo. Y allí en mitad del brillo unas hormiguitas que se mueven. Somos nosotros.

En el camino vemos  gente ocupada haciendo montones de sal que será más tarde recogida. Su piel quemada por el sol. Sus manos ásperas de trabajar. Pero sonrientes al vernos. Somos uno más de los miles de turistas que aparecen por allí, pero siguen sonriendo.

Trabajando la sal en el Salar de Uyuni
Trabajando la sal en el Salar de Uyuni
  
Uno de los aspectos más curiosos de nuestra excursión al salar fue que, debido a la falta de materiales de construcción convencionales, encontramos casas hechas casi enteramente de bloques de sal, incluidos los muebles.

Construcciones de sal en el Salar de Uyuni
Construcciones de sal


Construcciones de sal en el Salar de Uyuni
Construcciones de sal



Terminamos nuestro tour en la llamada Isla del Pescado. Se trata de un “islote” en mitad del “mar de sal” que se encuentra cubierto de cactus como otras “islas” del salar. Es punto habitual de descanso para los turistas que aprovechan para hacer esas fotos de perspectiva forzada que son tan famosas por Internet.

Isla del Pescado en el Salar de Uyuni
Isla del Pescado
Isla del Pescado en el Salar de Uyuni
Isla del Pescado
El nombre se debe a los aimara, pobladores de la zona, debido a que su perfil reflejado en el salar visto desde lejos (en época de inundación) se asemeja a un pez.


El Salar de Uyuni es una de las grandes curiosidades de Bolivia que atrae a numerosos turistas cada año aunque si miramos un poco más lejos, más allá de la atracción, se trata de una experiencia sensorial que nunca se olvida.