Yo sólo quiero volar

Ayer volví a sufrir un nuevo tratamiento “Vueling” que como algunos sufridos pasajeros ya sabrán tiene como principal característica el paso de la perplejidad al cabreo en menos de un segundo (varias veces).


ENTRANDO EN MATERIA

Llego al aeropuerto de Schiphol y me acerco a la zona de mostradores de la “aerolínea de nueva generación”. La desorganización a la hora del hacer el check-in era la habitual. Gente de tres o cuatro vuelos mezclada de modo que los que iban por ejemplo a Palma se encontraban bloqueados entre viajeros a Barcelona y Bilbao cuyo embarque era más tarde. No hay problema, cuatro gritos y los viajeros a Palma afloran.


Llega mi turno y comienza el show.


Viajo con una guitarra y una maleta pequeña. Mi idea era facturar la guitarra. Se ve que el libro de estilo dice que hay que evitar subir el equipaje de mano a toda costa sin contar con ningún otro factor. La chica me suelta que “como el avión va lleno no puedo subir mi maleta de mano a bordo” y me hace sacar el ordenador, la cámara y algún aparato electrónico más para que no se j…. Siendo justos iba 1 kg por encima del peso permitido pero llevando el ordenador en la mano estaba bien. Un poco mosqueado le digo a la chica que he pagado 600 euros por el billete y que no me parece bien que mi maleta vaya en la bodega para que otro pueda subir sus toallas a bordo. A continuación me dice que como llevo un instrumento musical he de pagar 45 euros y que si no lo hago no monto en el avión.

Entonces me dice que la clase Business de Iberia sólo da derecho a un asiento Duo en Vueling y nada más (quiero destacar que yo no hablé de Iberia en ningún momento sólo del número mágico. Ella sacó el tema). Sigue diciendo que ésto es Vueling y que si no pago por la guitarra no monto. Con gran enfado le comento que me está haciendo chantaje y que, por otra parte, no entiendo porque he de dejar mi maleta de mano en la bodega habiendo pagado una cantidad indecente por un vuelo de 2 horas en una Low Cost. Añado las numerosas contradicciones que he vivido y aquí viene lo mejor.

“Sí, se hacen muchas excepciones en España pero aquí somos serios. Ya sabemos cómo funcionan las cosas allí.” 

Le respondo que eso es injusto y que no me hable así porque soy español. Con toda tranquilidad me dice que esa es la realidad y que todo el mundo lo sabe.

¡Olé! Trato al cliente de primera calidad.


Tras la amigable conversación voy a pagar por la guitarra y me quejo de la situación. La amable persona que me atiende me dice que soy afortunado porque con Vueling sólo pago 45 euros por los 65 euros que cuesta Iberia. Le digo que vuelo muchísimo con Iberia, incluso con guitarras a bordo, y que ignoro esa tasa. Ella me dice que debería conocer las condiciones de servicio si es que “vuelo tanto como digo”. Nuevamente me congratulo de lo bien que Vueling trata a sus clientes. Así da gusto.


Extracto de la web de Iberia

- Como equipaje de mano:
Los instrumentos musicales cuyas dimensiones no superen los 30x120x38 cm (medidas de una guitarra estándar) podrán llevarse en cabina como la única pieza de equipaje de mano permitido. 

- Como equipaje facturado:

Un instrumento musical puede ser facturado como parte de la franquicia personal del pasajero. Las medidas máximas permitidas son 190x75x65cmcon un peso máximo de 45kg. Si el peso está comprendido entre 23 Kg y 32Kg se le aplicará un cargo por sobrepeso. Si el peso está entre 32 Kg y 45 Kg, será siempre considerado como exceso de equipaje. Si el instrumento musical es adicional al equipaje facturado permitido se aplicarán los mismos cargos de exceso establecidos para el resto del equipaje*. 

- En asiento adicional:

En el caso en el que un cliente desee utilizar un asiento adicional para transportar un instrumento musical, deberá contactar con su Centro de Reservas de Iberia, donde le informarán de las medidas máximas permitidas para el trayecto que va a realizar y le confirmarán si es posible o no su transporte.”



Tras pagar vuelvo al mostrador y mi nueva amiga me pide disculpas y me deja ir con el equipaje de mano para embarcarlo en cabina. El plan original. ¡Para ese viaje no se necesitan alforjas!.

Llego al avión y resulta que como voy en asiento Duo me dicen que tengo un lugar reservado en el primer compartimento, ese que está encima de los asientos 1 y que dice Crew Only. Pero ¿no debía dejarlo en bodega?.

Una vez en el avión en vuelo, todo bien. Un trato correcto y amable.



CONCLUSIÓN

Viajar en avión es como cruzar una jungla de procedimientos poco claros, que ni ellos mismos se saben, y numerosas excepciones que sólo perjudican al viajero que acaba pagando los platos rotos.


Cada aerolínea es distinta y compite no por ser mejor sino por escatimar todo lo posible a los viajeros, incluso el trato, pero eso ya lo sabíamos.


"Stop Vueling, Start Flying"