Jerez de la Frontera, una ciudad monumental (parte III)

Finalizamos nuestro paseo por Jerez de la Frontera en el Alcázar (parte 1 y parte 2).

Tras un buen rato mirando tesoros y por qué no decirlo disfrutar del fresco en la Catedral subimos el cerro para llegar al Alcázar, otra las joyas de Jerez en forma de fortaleza árabe del siglo XII que a pesar del tiempo aun tiene un sabor especial.


Alcázar de Jerez de la Frontera
Alcázar


En tiempos pretéritos ésta fue la residencia de los gobernantes musulmanes y, tras la conquista, de los cristianos. El conjunto del Alcázar da para escribir un artículo completo así que nos ceñiremos a algunos puntos concretos sin profundizar demasiado, dejando el tema para otro artículo.   


Mezquita del Alcázar
Mezquita del Alcázar


Baños Árabes
Baños Árabes


Jardínes del Alcázar
Jardínes del Alcázar

Torre Octogonal
Torre Octogonal

En su interior encontramos el Palacio de Villavicencio del siglo XVIII, construido sobre las ruinas del palacio musulmán. Curiosamente en su interior han instalado una “Cámara Oscura” desde donde puede observarse la ciudad a vista de pájaro.


Palacio de Villavicencio
Palacio de Villavicencio


Y con esto terminamos nuestro largo y apresurado paseo por Jerez de la Frontera. Queda demostrado que un día no es suficiente. Jerez lo tiene de todo para ser vivida intensamente y haciendo justicia deberíamos nombrar sus bodegas, el flamenco, el circuito de velocidad, la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, sus otras iglesias y parroquias y hasta monumentos como el dedicado a Lola Flores.


Tio Pepe
Tio Pepe

Plaza de Belén
Plaza de Belén



La oferta cultural es inmensa y para todos los públicos. En resumen una ciudad que lo tiene todo para gustar y ser gustada.