La Alemania más romántica: Rothenburg ob der Tauber (II)


Seguimos con nuestro paseo por Rothenburg allá donde lo dejamos en la parte anterior. Estamos en Markplatz y si no sabemos qué hora es hoy podemos consultarla en La Torre del reloj (1683). 


Torre del Reloj en Rothenburg ob der Tauber
Torre del Reloj


A pocos metros y muchas fotos de distancia nos topamos con la Iglesia de San Jacobo. Construida entre 1311 y 1484 su interior no es demasiado espectacular aunque esconde una joya muy especial. Se trata del altar de la Santa Sangre tallado entre 1499 y 1505. El altar toma su nombre de la cápsula de cristal montada sobre la cruz dorada que adorna el conjunto. Desde la Edad Media se dice que dicha cápsula contiene tres gotas de la sangre de Cristo. 


Otras de las grandes atracciones de Rothenburg es una tienda única en el mundo. Hablamos de Käthe Wohlfahrt, el Pueblo de la Navidad, que expone y vende miles de figuras artesanales relacionadas con la decoración navideña. La entrada es obligatoria  incluso si no pensáis comprar nada (seguro que algo cae). Advertimos que sacar fotos aquí está prohibido, no obstante, nos arriesgamos un poco para que os hagáis una idea de que hablamos. 


Käthe Wohlfahrt, el Pueblo de la Navidad
Käthe Wohlfahrt, el Pueblo de la Navidad

Käthe Wohlfahrt, el Pueblo de la Navidad
Käthe Wohlfahrt, el Pueblo de la Navidad



Por muy repetido que sea no nos cansaremos de decir que lo mejor de Rothenburg es pasear por sus calles. La muralla y sus entradas, las torres y las casas conforman una postal difícil de olvidar. 


 Rothenburg ob der Tauber
 Rothenburg ob der Tauber

 Rothenburg ob der Tauber
 Rothenburg ob der Tauber


Según saquéis la cámara el dedo se os va a quedar pegado al disparador. 100% garantizado. En este sentido la Torre Siebers (1385) es quizás la imagen más representativa (y la más captada) de Rothenburg. 


Torre Siebers en Rothenburg ob der Tauber
Torre Siebers


Así nos llegamos hasta la zona donde se encontraba el Castillo Imperial (1142) que hoy en día se conoce como los Jardines del castillo. Lamentablemente el castillo fue destruido por un terremoto en 1356. El único edificio que sobrevivió al desastre fue la prisión (1400) y aun así hubo que reconstruirla parcialmente hasta el punto que la cambiaron de función. Pasó a ser la Capilla de San Blas.


Capilla de San Blas de Rothenburg ob der Tauber
Capilla de San Blas 


También reconstruyeron la puerta del castillo (1356) con dos casetas de vigilancia en cuyo centro pusieron una máscara que además de asustar un poco permitía rociar aceite caliente a quien no fuera bienvenido.   


Puerta del castillo de Rothenburg ob der Tauber
Puerta del castillo


Si hace buen tiempo es recomendable darse un paseo por los jardines que además de aportar tranquilidad nos permiten disfrutar de una buena vista de la ciudad. 


Terminamos diciendo que sólo hemos visto una pequeña una parte de lo que Rothenburg ofrece y podríamos extender nuestra visita mucho más. La ciudad cuenta con varios museos y exposiciones también muy interesantes. La idea ha sido servir el aperitivo para que os apetezca sentaros en la mesa y pedir el menú completo. Tanto si pedís un Schnitzel (carne empanada), Bratwurst (salchicha) o un Schneeballenkönig vamos a quedar muy satisfechos.    


Restaurante en Rothenburg ob der Tauber
Restaurante en Rothenburg ob der Tauber

Schneeballenkönig en Rothenburg ob der Tauber
Schneeballenkönig