Amersfoort, la "ciudad de la piedra" (2)

Visitar Amersfoort fue una de esas ideas que se tornan en muy buena idea a medida que va pasando el tiempo y descubrimos lo que tenemos ante nosotros. Hacía unas semanas que habíamos cenado en Amersfoort y pudimos ver fugazmente la puerta medieval Koppelpoort iluminada de noche. Desde ese momento sabíamos que íbamos a volver y cumplimos nuestra promesa.


Amersfoort - Koppelpoort
Koppelpoort



La puerta Koppelpoort fue construida entre 1380 y 1425 como parte de la segunda muralla defensiva. Se abría y cerraba cada día y, a pesar de los asedios, tiene el honor de no haber sido tomada nunca. Se trata de una imagen única que representa perfectamente a la ciudad.


Amersfoort - Koppelpoort
Koppelpoort



Siguiendo el canal que la cruza llegamos a un edificio singular que llama nuestra atención, el Museo Flehite o museo histórico de Amersfoort. Fundado en 1880 su  colección consta de más de 20.000 objetos.


Amersfoort - Museo Flehite
Museo Flehite


Si nos vamos por la izquierda llegaremos a uno de los puntos históricos que hablábamos en la primera parte, Muurhuizen. Las “casas de la muralla” fueron construidas en el siglo XV sobre la primera muralla defensiva de la ciudad.


Amersfoort - Muurhuizen
Muurhuizen



Siguiendo la calle llegamos a otra de las puertas medievales, en este caso  Kamperbinnenpoort. Construida en el siglo XIII es uno de los pocos restos que quedan de la primera muralla que también puede ser vista en la zona de Muurhuizen.


Amersfoort - Kamperbinnenpoort
Kamperbinnenpoort



Girando a la derecha, siguiendo Langestraat, llegamos a la plaza Hof donde todos los sábados se organiza un mercado donde podemos comprar pan, queso o alguna delicatessen local. Toda la explanada se encuentra dominada por la Sint Joriskerk (iglesia de San Jorge) del siglo XIII.


Amersfoort - Sint Joriskerk
Sint Joriskerk



Amersfoort - Mercado de la plaza Hof
Mercado de la plaza Hof


Cruzamos la plaza Hof y tras callejear un poco llegamos a los pies de Onze-Lieve-Vrouwentoren (Torre de Nuestra Señora). Se trata de los restos que quedan de aquella iglesia que se financió con el dinero de los peregrinos que venían a adorar a la virgen. Su construcción comenzo en 1944 y con sus 98 metros de altura no pasa desapercibida. Lamentablemente la iglesia se destruyó en 1787 pero la torre sobrevivió y la ciudad ganó una plaza donde estaba el edificio.


Volvemos a Langestraat y retrocedemos hasta el cruce con Kortegracht. Aquí se encuentra una casa museo de interés para los amantes de la pintura, su nombre necesita poca explicación  Mondriaanhuis (La casa de Mondrian). En esta ocasión pasamos de ella y nos llegamos hasta el final de la calle hasta Monnikendam, otra puerta medieval con la particularidad de que era acuática. Construida en 1435 formaba parte de la segunda muralla de la ciudad.


Amersfoort - Monnikendam
Monnikendam


Vamos a terminar acercandonos al cruce entre Stadsring con Arnhemsestraat pero mientras llegamos vamos a contar una anécdota simpática de la ciudad. Resulta que Amersfoort es también conocida por el sobrenombre de Keistadt (“ciudad de la piedra”) por una historia de lo más curiosa. Resulta que en 1661 una gran piedra fue arrastrada desde la localidad vecina de Soest hasta la ciudad por 400 hombres por una simple apuesta entre dos terratenientes. El ganador pagó a los esforzados colaboradores con cerveza y pretzels para agradecer el esfuerzo. La historia se hizo muy popular en los alrededores y llamaban “arrastrapiedras” a los vecinos de Amerfoort. Éstos no se lo tomaban muy bien y enterraron la piedra para olvidar el asunto. Sin embargo, en 1903, la piedra fue encontrada y, desde entonces, exhibida como monumento.       


Piedra de Amersfoort
Piedra de Amersfoort



Hemos dado una buena vuelta a la ciudad y visto gran parte de lo que ofrece pero como aquí no cabe todo hemos de decir que hay más museos, iglesias y atracciones interesantes. El centro histórico de Amersfoort conserva el encanto medieval de sus orígenes, sus estrechas calles dan la impresión de esperar la llegada de grupos de jinetes a caballo que desmonten para saciar su sed de cerveza en alguna taberna local. Más allá de esta sensación romántica la ciudad cuenta con más de 300 monumentos, algunos más interesantes que otros, que en su conjunto hacen de Amersfoort un lugar perfecto para pasar el día.


Amersfoort
Amersfoort