El castillo de Drácula

En esta nueva entrega nos vamos hasta Bran, una pequeña localidad de Transilvania (Rumanía) para visitar el llamado “castillo de Drácula” y conocer su historia.

Aunque Drácula es una invención del escritor Bram Stoker, quiso su imaginación localizar su obra en Rumanía. La novela cuenta como un joven abogado inglés, Jonathan Harker, está de viaje en Transilvania  para cerrar unos negocios con el Conde Drácula. Durante su estancia en el castillo Jonathan se da cuenta que su anfitrión es un tipo “especial”. Lo cierto es que Stoker tomó y mezcló elementos históricos con ciertas fuentes literarias y creencias populares para crear su personaje. Principalmente se basó en Vlad Tepes el "Empalador", príncipe de Valaquia del siglo XV.


Vlad Tepes "Drácula"
Vlad Tepes "Drácula"


Tras la caída del régimen de Ceaucescu Rumanía abrió sus fronteras y vio sorprendida como llegaban turistas buscando las raíces de Drácula (¿quién? :-D). Es así como se ha creado toda una industria turística entorno a una historia ficticia cuyo autor jamás visitó Transilvania. Tanto los propietarios del castillo como el pueblo de Bran no han sido ajenos a dicha demanda y aprovechando la ola venden el castillo como el “castillo de Drácula”. Así, ha aparecido en multitud de películas y series reforzando tal idea.


Castillo de Bran
Castillo de Bran
La realidad es que el castillo de Bran, por sí sólo, tiene un gran valor histórico y arquitectónico que no necesitaba de leyendas para venderse. El actual castillo de Bran fue construido en el siglo XV para defenderse del amenazante Imperio Otomano. Más tarde añadió una función comercial al convertirse en aduana entre las regiones de Transilvania y Valaquia.


Castillo de Bran
Castillo de Bran
 
En 1920 los reyes de Rumanía establecieron su residencia real en el castillo y disfrutaron de él hasta 1948 cuando el régimen comunista abolió la monarquía y confiscó todas sus propiedades. Pasado ese período el gobierno rumano aprobó en 2005 una ley para devolver aquellos bienes expropiados y, en 2006, Dominic von Habsburg, heredero de la casa real rumana, recuperó el castillo que una vez perteneció a su familia.  Finalmente el 1 de junio de 2009, tras ser reformado, el castillo abrió sus puertas como museo privado.


Puerta de entrada del castillo de Bran
Puerta de entrada

El castillo de Bran está situado en la población del mismo nombre en la región de Transilvania. A pesar de que las guías e internet hablan de que es difícil llegar comprobamos que es una exageración más que añadir a todas esas cosas que “adornan” el nombre de Rumanía. Llegar es sencillo, de una ciudad grande como Brasov, nos dirigimos a Rasnov y tomando la carretera 73 los carteles nos guiarán a nuestro destino.


Bran Km. 0
Bran Km. 0
 
Una vez pasados los muchos puestos que venden artesanía y recuerdos de Drácula afrontamos una pequeña subida coronada por el castillo. La visita dura entorno a una hora, más si nos paramos a leer todo, tomamos el aire en la terraza o caminamos por el parque anexo (algo recomendable si queremos tomar la mejor foto del castillo).
 
Castillo de Bran
Castillo de Bran

Mercado de Bran
Mercado de Bran


El recorrido está bien organizado y vamos pasando de habitación en habitación leyendo carteles. En cada estancia encontramos objetos originales de la familia que visten el conjunto. Como es normal parte de la exposición se centra en Drácula y más allá de saber que Bran apenas está relacionado con el personaje nos tomamos la información como una buena lección de historia.



Castillo de Bran
Castillo de Bran

Castillo de Bran
Castillo de Bran

Castillo de Bran
Castillo de Bran


Si vamos a Rumanía ésta es una de las atracciones que debemos poner en nuestra lista. No es comparable a decir que hemos ido a París y hemos estado en la Torre Eiffel pero si nos encontramos en la región de Transilvania  sin duda es un “must see”, especialmente si vamos con niños.