Subida al Amboto

Quizá por su orografía el norte de España es el escenario perfecto para practicar senderismo y  Euskadi (País Vasco) un lugar de referencia por la belleza de sus parajes y el número de aficionados. Si el fin de semana sale bueno es habitual ver cómo la gente se calza sus botas y se va al monte. Afortunadamente en estos días el tiempo está respetando y hemos podido (no sin esfuerzo) subir al Amboto.
 

Subiendo al Amboto
Subiendo al Amboto





El Amboto es un clásico entre los “mendizales” (aficionados a la montaña) y es el monte más de la zona del Duranguesado. Situado en el Parque Natural del Urkiola su nombre se encuentra envuelto en un halo de mitos y leyendas.

 
Parque Natural de Urkiola
Parque Natural de Urkiola

 
Para los antiguos vascos la Madre Naturaleza se personificaba en la diosa Mari, una deidad pagana que habitaba en las montañas de Euskadi. Así en una de las cuevas vive Mari, la Dama de Amboto, que en los días de buen tiempo sale al sol a arreglarse el pelo con un peine de oro.


Otras historias no son tan bonitas y hablan de hechizos y maleficios diabólicos. La Iglesia Católica en su “bienintencionada” evangelización movió sus hilos y puso en el punto de mira a aquellas mujeres vascas que sanaban a sus enfermos con hierbas medicinales, asistían a partos y perpetuaban su culto pagano. En el siglo XVI la Santa Inquisición comenzó una persecución contra parteras y curanderas vascas que no eran más que brujas (sorginak) que hacían toda clase de atrocidades. Los inquisidores apresaron a un grupo de mujeres de la zona, conocidas desde entonces como las “durangas”, y confesaron de todo. Al final once de ellas (algunas fuentes hablan de 10 más un hombre) murieron quemadas  vivas durante el auto de fe. Junto a ellas fueron quemados otros seis cuerpos de aquellas que no superaron los interrogatorios.
 

Para subir al Amboto partimos desde el Santuario de Urkiola siguiendo una pista de grava que se adentra en el bosque. Desde allí podemos divisar otros montes igualmente disfrutables como son el Mugarra, Alluitz,...  Media hora más tarde llegamos a un prado donde nos saluda el coloso. Las rutas son variadas pero no todas son aptas para todos los públicos. Por ejemplo, caminar por el cresterío da un poco de respeto.


Santuario de Urkiola
Santuario de Urkiola

Ciclistas
Ciclistas

Parque Natural de Urkiola
Parque Natural de Urkiola


Si tenemos sed tenemos la fuente Pol Pol a la derecha cuya agua puede calificarse de metálica por su contenido en hierro. Más arriba pasamos un antiguo lavadero de mineral, un refugio y los bloques de piedra de una antigua cantera. Sólo después de éstos llegamos a los pies del Amboto. Un poste nos anuncia el palizón que nos espera. 900 metros de recorrido para superar 440 metros de desnivel.


Fuente Pol Pol
Fuente Pol Pol
 
Refugio
Refugio

Cantera
Cantera
 
Parte final de la subida al Amboto
Parte final de la subida al Amboto



Tras un largo rato vemos un vértice geodésico y un buzón con forma de hacha cortando un tronco nos anuncian que hemos llegado.
 

Valle de Atxondo desde el Amboto
Valle de Atxondo desde el Amboto

El esfuerzo ha sido grande pero el espectacular paisaje es nuestra mejor recompensa.


Parque Natural de Urkiola
Parque Natural de Urkiola
 
Cresterío
Cresterío

Conocer nuestro entorno y disfrutarlo es la mejor manera para que todos ayudemos a su conservación. La Naturaleza nos lo da todo y por eso debemos aprender a respetarla. Nada mejor para ello que dejarnos abrazar por ella y sentir que por muy importantes que nos creamos sólo somos un granito de arena en esta gran playa que todos llamamos Tierra.