La Virgen del Panecillo de Quito

De los muchos lugares que podemos visitar en Quito (Ecuador) la Virgen del Panecillo es quizá el atractivo turístico más popular gracias a la espectacular panorámica que puede disfrutarse desde sus miradores. Vamos a subir al Panecillo para contarlo.


Virgen del Panecillo de Quito
Virgen del Panecillo


Cuentan que los conquistadores españoles a su llegada a Quito fijaron su vista en la colina estratégica que se elevaba sobre el valle del río Pichincha y que la bautizaron como “El Panecillo” por su forma a bollo de pan pequeño. También hablan de que en la época precolonial los indígenas tenían en su cima un templo dedicado al sol que los invasores destruyeron para “evangelizar” a la masa eliminado “creencias paganas”.

Quito desde El Panecillo
Quito desde El Panecillo


Con el tiempo los españoles construyeron un fortín que fue testigo de numerosas luchas. La más importante de ellas fue la Batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822) que enfrentó a las tropas independentistas del General Sucre con las tropas realistas españolas. La derrota de los españoles condujo a la liberación de Quito y con el tiempo a la creación de la República del Ecuador.



Tras la independencia el fortín fue demolido. Hoy en día queda una especie de cúpula de ladrillo como recuerdo, se trata de la cúspide del depósito de agua que daba de beber a sus moradores y que se conoce como la “olla del Panecillo”. Erróneamente muchos creen que su origen es inca.


Olla del Panecillo (Quito)
Olla del Panecillo


La idea de coronar El Panecillo con un monumento llevaba sobre la mesa desde hacía largo tiempo y así en la década de 1970 se inició el proyecto que daría lugar a la protagonista de este artículo. Tras muchas deliberaciones el ayuntamiento escogió que el monumento debía representar a la Virgen de Legarda.


Virgen del Panecillo de Quito
Virgen del Panecillo

Bernardo de Legarda fue un artista mestizo de la escuela quiteña. Ésta se caracterizaba por tomar el arte religioso español y añadirle elementos indígenas. En 1732 los padres franciscanos le encargaron una imagen de la Inmaculada Concepción para la Iglesia de San Francisco de Quito.


Iglesia y Convento de San Francisco de Quito
Iglesia y Convento de San Francisco de Quito


El escultor creó una imagen de singular belleza a la que le añadió alas y una serpiente encadenada a los pies de la Virgen. Las alas para poder llegar al cielo y la serpiente para simbolizar el triunfo de la Iglesia sobre el pecado. La Virgen de Legarda es una de las obras clave de la escuela quiteña ya que su imagen, en comparación con la posición estática de las vírgenes del siglo XVIII, parece bailar.


Virgen del Panecillo de Quito
Virgen del Panecillo

Serpiente de la Virgen del Panecillo
Serpiente de la Virgen del Panecillo

El artista bilbaíno Agustín de la Herrán Matorras fue el elegido para llevar a cabo el proyecto. Para ello fabricó en Madrid un gran rompecabezas de 7.400 piezas que, debido al tamaño de la imagen (32 metros), se hicieron de aluminio para evitar problemas de estabilidad. Finalmente el monumento fue inaugurado el Arzobispo de Quito el 28 de marzo de 1976.


Interior de la Virgen del Panecillo
Interior de la Virgen del Panecillo

La visita no es una experiencia “algo de otro mundo” pero por su simbolismo no podemos irnos de Quito sin subir al Panecillo.



Notas finales:

- A pesar de estar cerca del centro histórico el principal consejo que se puede dar es subir en taxi y bajar de la misma manera. El coste no es muy alto y nos evitamos problemas de seguridad. En el mismo sentido no es muy aconsejable permanecer allí cuando empieza a oscurecer ni bajar caminando.

- La entrada no es gratuita pero su precio es simbólico. A cambio hay una exposición de su etapa constructiva entre otras cosas.

- De la misma manera que vemos Quito desde la Virgen del Panecillo también es interesante mirar a la virgen desde “abajo”, sobre todo de noche cuando se encuentra iluminada.


Virgen del Panecillo de día
Virgen del Panecillo de día
 
Virgen del Panecillo de noche
Virgen del Panecillo de noche